De hispaniorum opinationibus

“Procura ser accesible día y noche

y que esté abierto no sólo el portón de tu casa

sino también el de tu rostro y de tu expresión,

es decir, las puertas del alma”

Quinto Tulio Cicerón

 

Dice Rajoy que la sonrisa de Zapatero llevará a España al cachondeo padre…, pues ya era hora. España ha despedido al presidente más felipista –incluso a su pesar- desde Felipe II. Aznar que tanto rehuyera las comparaciones con su predecesor será recordado como el más austero desde el monarca con gola de encajes, del mismo nombre que su odiado González.  En estos últimos años de involución histórica, “Jose” como le llama su señora y concejala de Asuntos Sociales –y diríase de Austeridad Sexual, vista la persecución que ha emprendido contra las prostitutas, mayoritariamente inmigrantes, que se ven obligadas a vender su cuerpo en pleno Madrid para pagar su entrada en el Occidente capitalista- ha hecho de nosotros un pueblo triste. Y digo triste, pero podría decir rancio, que no austero o serio o responsable si cabe. La españolidad nos la he metido con calzador, con una bandera flameante de descomunales dimensiones, la fulgurante progresión de beatos y santos, previo pago de la Obra y creando una asfixiante sinusitis laboral. Sinusitis, por la persistencia, por la preocupación, por el malestar y porque poco a poco ha conseguido hacer crónica una dolencia de las sociedades desarrolladas: el sometimiento a las exigencias de un mercado de trabajo cada vez más constreñido. ¿Y dónde  quedan los sindicatos en todo esto? … desmontados por la propia inercia de una menguada afiliación, ante la preponderancia de un país de refranero.

10-12-07 Mitin de Zapatero, Rubalcaba y Chaves en Cádiz por ZAPATERO2008.

La riqueza de nuestra tradición se explicita en la España más tétrica de la mano del refrán, del que echan mano, sólo para recordarnos las penurias, la negritud de la vida, desde un medievalismo vital, muy lejos del jovial espíritu tan patrio. Lo más parecido a esos cuadros renacentistas de niños encorsetados en rígidos ropajes de persona mayor, almidonados, con el pelo tirante de gimnasta y la actitud de cartón-piedra.

¡Que Zapatero es dialogante! ¿Y eso es lo que provoca la hilaridad de una oposición que se ha declarado leal? Pues de momento la lealtad se ha traducido en rendir vasallaje al Imperio una vez más a través del artículo en el que Aznar –el bigote que acompaña a Bush como el Martini, donde esté y a la hora que esté- arrampla con el deseable respeto hacia un Gobierno democráticamente elegido. Nuestro ex-presidente no se mueve. Las mismas conclusiones, el mismo argumentario, la misma visión mesiánica de educar a los ciudadanos, retomando el sentimiento ilustrado de “todo para el pueblo, pero sin el pueblo” es el que mantiene en estas líneas. Quizá porque “al que muere a gusto, hasta la muerte le sabe bien” ha querido dejarnos su canto del cisne, defendiendo a capa y espada las bondades de la coalición de las Azores y de esa aventura de colonialismo milenarista con visos de revolución islámica, que es Irak. Y se marcha amparándose en la figura de Cincinato, honrando la figura del héroe que abandona su carrera en pleno triunfo. Pero tal vez quiera seguir su trayectoria a rajatabla y se imagine en sus delirios de grandeza reclamado por un pueblo desorientado sin su inefable presencia, sin esa mano firme que maneje el rumbo de nuestras vidas. Afortunadamente estos sueños de pobre seductor quedarán en eso, en quimeras, y a Mariano le quedan… dos telediarios.