Net force

Jay Gridley, sufre una apoplejía idiopática mientras está conectado al ordenador. Nada de esto sería extraño si no fuera porque Jay tiene veinte años, no se ha demostrado que la realidad virtual afecte al usuario y porque no ha sido él el único afectado. Junto a él otros informáticos del servicio de inteligencia británico y japonés se han visto aquejados por la misma afección.
Para resolverlo nada mejor que una alianza del MI-6, la inteligencia británica con la unidad de delitos informáticos del FBI, Netforce. En ella Toni Fiorella, una experta en pentjak silat y Alex Michaels, que contarán del lado de los militares con John Howard y Julio Fernández para desenmarañar una operación relacionada con la creciente tensión en la frontera indopakistaní que por lo pronto ha conseguido bloquear los sistemas informáticos de medio mundo, con la patriótica aparición de la Union-Jack como síntoma. Todo ello sazonado con una estructura dinámica, casi de película con constantes cambios de escenario, desde Sussex o Londres en Inglaterra hasta Quantico, Las Vegas, Nuevo México y otras ciudades estadounidenses. Esto provoca que la acción del libro comience muy avanzado el libro, muy aconsejable para estudiantes de idiomas (caso de recurrir a la versión original, claro) por aquello de la mezcla de dialectos de la que hace gala. Sólo que con tanto trasiego Clancy apenas puede detenerse en la descripción de los personajes, esbozados como lord Goswell, Peel, Bascomb-Coombs, del que casi mejor no sería saber nada, ya que aparece definido por su origen judío, siendo él hacker causante de un desastre, donde la creencia es más importante que la ciencia. No apto para informáticos de carrera. 

Net Force. Tom Clancy. Editorial Planeta. Barcelona, 2004. 385 páginas