La llamada

La llamada. Carmen Laforet. Cuatro relatos marcados por la soberbia o tal vez sólo un distanciamiento de la realidad. Los personajes de Carmen Laforet se hacen carne en una España de postguerra pobre que nos recuerda los portales a media luz, las mujeres vendiendo golosinas en carritos, los vestidos de  gasa y la época en que las miradas se guardaban bajo un ala  de sombrero. Mitos duros éstos, donde la esplendente actriz no es tal o la pobreza de espíritu se mide en función del desapego de los bienes materiales y la secretaria solterona, conseguido su triunfo, pierde la partida por un órdago que le supera. Probablemente son llamadas del destino, plot-points o puntos de inflexión los que Laforet nos trae con estos seres con una luz gastada de la Barcelona de la chaqueta de lana y las esperanzas bajo mínimos. En todos ellos, hay una mirada tierna, habitualmente la de una mujer mayor que genera un aura de ternura bajo el palio del sufrimiento vivido, que no entiende el ansia de queja de la nueva generación.
“La llamada”, el primer relato, es el de la escapada de una mujer de un entorno asfixiante, envenenada por unas ínfulas de triunfo desfasadas. Junto a ella, doña Eloísa, ejecutante de una pieza que termina en reconciliación familiar. “El último verano”, retoma ese personaje femenino entrañable, entregado, en la figura de doña Pepita, rodeada de una familia puesta a prueba: Luis, el rebelde adolescente, Lucas, el bruto con buenos sentimientos, Roberto, el hijo constreñido por las responsabilidades familiares y el padre, absorto en una situación que le viene grande. La de “Un noviazgo” es la historia de un quiero y no puedo llevada al extremo gracias a la elasticidad de registros de Alicia, una secretaria secretamente enamorada de su jefe, que tomará la decisión ¿equivocada? Finalmente, “El piano”, donde el dinero vuelve a hacer acto de presencia, esta vez en forma de una herencia que no llega y un matrimonio fluctuante entre las fútiles aspiraciones de él y la felicidad sin ambages de ella.

La llamada. Carmen Laforet. Destino. Barcelona, 2004. 243 páginas.