Creía que mi padre era Dios

LIBROS - CREIA QUE MI PADRE ERA DIOS: RELATOS VERIDICOS DE LA VIDA AMERICACriaturas rebosantes de fibra americana, eso son estos 179 relatos, de los que Auster es el compilador. Él corre con una idea del combinado que forman la Radio Pública Nacional y su esposa y con ella consigue que el lector recorra la ruta 66 de la América de hoy y de siempre, volcada en la escritura como una liberación terapéutica. El resultado es el Proyecto Nacional de Relatos donde nos salen al paso fuerzas misteriosas de la vida diaria, “historias reales que pudieran ser ficción”, en una suerte de museo de la realidad estadounidense como dice el autor. Una visión que aparece borrosa, sin definición donde conviven el ternero consciente de su muerte, la felicidad de los objetos reencontrados en mitad de la penuria, bicicletas delatoras de la nacionalidad de su propietario, neumáticos sacados del archivo akásico, borracheras quitapenas en familia, niños que se vengan retroactivamente de hombres humillados por mujeres dominantes, un moribundo del SIDA que son todos los hombres, o niños liberados con la muerte. Son las odiseas de la Depresión y del regreso de Vietnam, fenómenos de extraña sincronización y liberaciones a través de una cosificación inesperada. Con todas esas letras de canciones y fotos caídas de ninguna parte Auster transita por la Marcha de la Muerte, los empréstitos de los americanos de a pie, casi diciéndonos con media sonrisa que el proyecto es éste pero que más de 3.000 relatos están a la espera. Aunque de incorporar más palabra, el retrato no podría ser más certero…

Creía que mi padre era Dios. Paul Auster (ed.). Anagrama. Barcelona, 2004. 518 páginas.