Entrevista a Jordi Rebellón

En “Aquí no paga nadie”

¿Qué papel interpretas en la obra?

Yo hago el personaje de Juan, el marido de Antonia y el que más sufre en la obra, porque es un sindicalista acérrimo de la fábrica y además es muy idealista con sus convicciones políticas y sociales.

¿Y también es el que más tiene que aguantar a Antonia?

Antonia es un papel mucho más decidido en las cosas, más realista, Juan es más idealista y aunque piense que las cosas no funcionan como tendrían que funcionar siempre piensa que las cosas se tendrían que solucionar legalmente, nunca ilegalmente. Antonia sabe que si se entera de que ella hace cosas ilegales, él se va a cabrear muchísimo hasta que descubre que la manera que ve las cosas no son y se le rompen los esquemas y decide entonces ponerse un poco a la altura de Antonia sin decírselo a ella tampoco, claro.

¿Esta nueva versión es del propio Fo?

Sí de Dario Fo y adaptada por Carla Matteini, que es su traductora internacional.

La obra se ha adaptado a nuestros tiempos eliminando la parte de soflama y temas que hayan podido quedar caducos…

El tema del sindicalismo hoy no está muy arraigado, pero sí que se conserva en la obra, porque realmente el personaje que interpreto yo es un sindicalista. Dario Fo lo que ha hecho es una adaptación, sobre todo quitarle paja, quitarle cosas que quizá hoy no están a la orden del día, haciendo la obra mucho más rápida, mucho más fresca, pero dejando toda la esencia de la obra y del mensaje sobre el sistema capitalista y la clase obrera que es la que no puede llegar a fin de mes, que no puede pagar en el supermercado y eso trasladado a hoy en día sería lo que ha pasado con el redondeo del euro y en el momento que alguien tiene que alquilar o comprarse un piso, porque nadie llega con los sueldos que tenemos.

Un tema muy actual y con mensaje para los políticos…

Como actores interpretamos un texto que lo dice todo, con un mensaje para los políticos de entonces cuando se hizo esta obra y también para los de ahora, pero eso ya está dentro del texto y el que quiera entenderlo, pues que lo entienda.

No es habitual que actores consagrados en televisión se atrevan con textos tan comprometidos…

Esto es trabajo. Los actores tenemos que interpretar aquello que nos apetezca, sea de un color o de otro y siempre pasándolo bien. Hacer un texto de Dario Fo es un gran prestigio para un actor, es un gran escritor, un premio Nobel y ésta es una de sus mejores obras. Yo personalmente me siento muy satisfecho de poder interpretar a Dario Fo, de poder hacer este personaje que me parece fantástico y entrañable, independientemente del color que sea la obra.

Tu personaje es un hombre sometido a la mujer, pasivo…

Es un hombre en una sociedad en la que ella es la que está en casa y él es el que trabaja y lucha por llevar el dinero a casa y seguramente ella es la que lo administra. Hay un momento de la obra en que él dice “si no hay comida aquí, me voy a comer fuera y le pide dinero” y ella le dice que no tiene dinero. Ella no ha pagado la luz ni el gas y él no lo sabe. Es un poquito un matrimonio a la vieja usanza.

Lo que más sorprende es la parte de los clowns. Han recuperado la música de Nino Rota y el sabor del personaje de Gelsomina para la función…

Lo que ha querido hacer Esteve es un homenaje a Nino Rota y al mundo de los clowns, por Dario Fo, y de hecho la escenografía es como una pieza de circo y los actores interpretamos dentro y tenemos algunos momentos musicales y una entrada de clown para hacer este pequeño homenaje. Incluso el código de interpretación de toda la función es un código clown.

¿Qué planes hay después de Madrid y casi un año de gira por España?

Sé que hay una pequeña gira de sitios donde no hemos estado o donde la quieren ver otra vez. No va a ser una gira tan fuerte, pero eso dependerá. En principio vamos a estar hasta el 13 de marzo en el Infanta Isabel, pero si aquí funcionara muy bien y prorrogáramos, ya veríamos lo que pasa con la gira.

¿Ha supuesto un parón en vuestras carreras televisivas?

No, seguimos haciendo televisión. Yo me he pasado todo el año de gira por toda España y grabando la serie de “Hospital Central”, compaginándolo.

¿Tira más el teatro o la televisión?

Tira más el teatro, lo que pasa es que es más cansado, más comprometido y sientes mucha más responsabilidad porque tienes el público ahí y cada día la función es diferente y si te equivocas, pues te has equivocado. Lo que pasa es que la televisión es más cómoda de alguna manera y te da más trascendencia a nivel popular.

¿Alguna anécdota que contar?

En una función me dio un corte de digestión y me estaba casi desmayando en el escenario. Tuve que aguantar los 20 últimos minutos. Mis compañeros se dieron cuenta y me estuvieron apoyando y tuve que cambiar mi interpretación de ese momento. Estando en Santander, hay una escena que yo estoy limpiando el suelo en el escenario y oía una mujer del público que gritaba “¡Limpia Vilches, limpia!”, porque a veces la gente confunde el personaje televisivo.

¿Cuál es la escena que funciona mejor?

Quizá cuando entra Luis, el marido de Margarita, que interpreta Fran Sariego, cuando yo ya tengo toda la información que me han dado y me han engañado –se guardan cosas debajo de la ropa, dicen que están embarazadas- y llega un momento, como es tan surrealista la obra que a mí me lo hacen creer y yo le tengo que explicar a Luis que su mujer está embarazada. Para mí es muy entrañable, pero vamos, yo me siento bien en todas.

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