Jorge Sanz y Enrique Sanfrancisco en “Hijos de mamá”

Hijos de MamáJuan y Paco tienen una madre anciana a la que cuidan…con la desgana que dan la ansias de heredar. Jordi Sánchez y Pep Antón Gómez, que ya crearan “Excusas” a medias, desmenuzan para el espectador la divertida relación de estos dos descastados hermanos, interpretados por Jorge Sanz y Enrique San Francisco. La diversión y el misterio están servidos… Francisco Vidal dirige esta alocada peripecia que llega a un teatro que huele a recién estrenado, el Maravillas, y que en breve se impregnará de buena comedia..

Jorge Sanz
¿Qué es “Hijos de mamá”?
Pues como siempre es una idea de Pedro Larrañaga, un vodevil muy divertido de dos personajes.
¿Cómo son esos dos personajes?
Son dos hermanastros muy miserables que se quieren, pero se quieren estafar. Se están repartiendo la herencia de la madre y sus cartillas, aunque no se ha muerto todavía y está con una embolia en el piso de arriba.
¿Hay algún personaje más?
No, la madre está siempre ausente, así que son los dos personajes y un tercero que sólo toca el timbre.
¿Qué papel interpretas?
Yo soy el hermano pequeño, que no se ha podido casar y ha tenido que ocuparse de la madre durante diecisiete años de embolia. El mío es el triste, el deprimido, que ha estado cuidando a la madre y sisándole al tiempo el dinero de la pensión. Está deseando que se muera la madre para viajar y vivir. En cambio, Enrique que es el golfo, que vive fuera y tiene deudas y que tiene que tapar sus rotos con la herencia de la madre. La pareja es clásica.
¿Cómo está siendo el trabajo con Enrique?
Maravilloso. Enrique es un gran personaje, al que quiero mucho y con el que llevo trabajando hace muchos años.
¿El humor de la obra es de monólogos sucesivos?
No, es un toma y daca. El ritmo es muy picado, lo que hace que la obra sea muy rápida.
¿La escenografía está muy presente?
Es una casa antigua, rancia, con mucha personalidad.
¿Hasta cuándo estáis en Madrid?
Queremos hacer temporada hasta Reyes y luego la gira.
¿A qué público os dirigís?
Creo que gustará a un espectador muy variado.
¿Para cuándo el estreno?
Para el día 11 de noviembre, así que ya vamos apretados de tiempo. Todavía hay escenas que no soy capaz de hacer sin reírme y con Enrique cada ensayo es una aventura.
¿Cuál es tu trayectoria en teatro?
Este es mi tercer trabajo. En el primero me llamó Gonzalo Suárez, que me ofreció “Arsénico por compasión”, luego fue un mano a mano con Amparo Larrañaga y ahora con Enrique tampoco me he podido negar.

Dos personajes deplorables, dos perdedores disputándose la herencia de una madre que no termina de morirse

Enrique San Francisco
En este caso no eres el único malo de la trama…
Esta vez no se sabe quién de los dos es más miserable.
Eres el hermano mayor y el golfo…
No, dijéramos que yo soy el dominante y el sinvergüenza. El otro es aparentemente más equilibrado. Los dos vamos a cumplir la misma función y tenemos las mismas ansias de que se muera nuestra madre y así heredar.
Jorge interpreta al hermano que no se ha podido casar ¿qué hay de la vida emocional de tu personaje?
Mi personaje está dominado por una mujer, aunque no se ha casado, algo que pasa habitualmente, mientras que el de Jorge lo está por la madre, a la que se ha dedicado a cuidar. Al fin y al cabo somos dos sometidos y cobardes
¿Y cuál es vuestro conflicto?
Porque yo estoy convencido de que él sabe dónde hay una pensión con treinta millones y otras cosas. Aparentemente se supone que él es el bueno, pero termina siendo igual de mezquino que yo.
En este vodevil ¿hay sitio para el drama?
Hay un gran drama, en todo humor siempre hay algo dramático, porque el hombre es cruel. Es el drama de dos perdedores y dos miserables. Humanamente al examinar el perfil psicológico de estos dos personajes te das cuenta que los dos son deplorables.
¿Qué vicios tiene tu personaje?
Que bebe ginebra, porque está desquiciado, dada la situación y porque no encuentra el dinero que necesita para saldar sus deudas.
¿Cómo es la relación con Jorge?
Para mí trabajar con Jorge no es ningún secreto, porque llevo trabajando mucho tiempo con él en cine, aunque es la primera vez en teatro que es lo más difícil, porque se precisa una disciplina espectacular que no tiene ningún otro trabajo en nuestra profesión.
Resume tu experiencia teatral…
Mi trayectoria como monologuista no existe. He sido toda la vida actor y de pronto he trabajado en “El club de la comedia”. Estrené con nueve años “El sueño de una noche de verano” de Shakespeare, haciendo de Puck. He nacido en el teatro, aunque he hecho más cine que teatro.