Sexpeare, diez años con un humor diferente

Dos montajes totalmente diferentes, uno minimalista, “H, el niño obeso quiere ser cineasta” y “¡Qué pelo más guay!”, un estallido de color, de permanentes y tupperwares, con la que estuvieron ya dos temporadas en el Alfil. Son la imaginativa propuesta de Sexpeare para celebrar sus diez años sobre las tablas con la que enganchan al público joven. “Hipo” les cambió la vida, aunque siguen transgrediendo con montajes con los pasar el rato y contar una buena historia.

Rulo Pardo
– ¿Cuál es la estética de “¡Qué pelo más guay!”?
Estaría entre “Pepito piscinas” de Pajares y Esteso y el  “Pulp fiction” de Tarantino. Para todos los públicos y que cada uno coja lo que quiera.
– ¿Cómo es esa máquina del tiempo del baño?
Estiramos de la cadena y a través del agujero del baño viajamos en el tiempo. Uno viaja dentro de esa peluquería al futuro o al pasado y el otro va al principio o al final de la obra en tiempo real. 
– ¿Cómo fue el proceso de creación de “¡Qué pelo…”?
Cuando hicimos esta obra lo único que teníamos claro es que queríamos que la obra no acabase, porque rompemos el decorado y ya es imposible.
– ¿El trabajo es conjunto o individual?
Normalmente nos sentamos y hacemos un trabajo de guión de dos meses. Luego lo ponemos en pie en otros dos meses y medio de preparación.
– ¿Cómo definirías vuestro humor?
“H” tiene un argumento en el que homenajeamos las películas de Hitchcock y el cine de suspense, dentro de nuestra propuesta de absurdo. Y “Qué pelo…” es todo lo contrario, es la acción la que lleva a los personajes. En cada montaje buscamos algo diferente para desarrollarnos.
– ¿Tiene mucha presencia la escenografía?
En “Qué pelo…” buscamos que estuviese siempre presente en la función. Queríamos una estética de peluquería setentera, que de repente se convierte en el rincón de Paco el camarero, un crítico teatral que dice que la obra no le gusta nada y luego hay un camarero que es la conciencia del público, que no entiende nada. En cambio en “H” son paneles y telas en gris, negro y rojo, porque son dos tipos que están escribiendo un guión en una libreta cuadriculada.
– ¿Cómo es el ritmo de ambas?
Cada diez segundos hay un gag y nosotros mismos nos reímos con la gente.  No tenemos una cuarta pared. Es un lenguaje de nuestros inicios en el cabaret y la gente lo agradece.
– Diez años ya haciendo reír…
Vivir del teatro es muy complicado, pero por suerte tenemos mucha gente que nos sigue. Podemos salir adelante  y los niños gamberros ya dejaron de serlo, e incluso en “H” la crítica ha descubierto nuestro lado intelectual.

“Nos gusta dar una vuelta de tuerca, confundir al espectador y jugar con tramas y personajes que provocan al público”, comenta Santiago.

Santiago Molero
– ¿Qué ofrece Sexpeare al espectador esta vez?
Presentamos el décimo aniversario de la compañía y lo celebramos con nuestros dos últimos montajes, que condensan bastante nuestro estilo, una mezcla de ciencia-ficción llevada al teatro con humor una forma de narrar muy audiovisual.
– La acción de “¡Qué pelo…” es un enredo múltiple…
Son dos historias paralelas, una es la obra de teatro y la otra es un crítico y un barman que comentan la obra. El teatro dentro del teatro siempre está en nuestros montajes.
– ¿Qué distingue a Sexpeare?
Nos gusta mucho dar una vuelta de tuerca a todo, confundir al espectador con cosas que parece que ocurren, pero no ocurren. En “H” hay dos guionistas escribiendo un guión que a la vez estamos viendo, con una historia dentro de otra. Esta forma de jugar con tramas y personajes nos provoca y provoca al espectador.
– ¿Quiénes son los protagonistas de “¡Qué pelo…!”?
Son unos trapichantes, unos delincuentes de poca monta, con pocas luces, que van a una peluquería a vender una maleta con cocaína. Y en esa peluquería abandonada hay un water del tiempo: para uno vuelve a otros tiempos de la peluquería y el otro viaja en el tiempo narrativo de la obra.
– ¿Es difícil hacer vuestra propia crítica de la función?
Cuando lo hicimos teníamos muy claro que queríamos explicar nuestra visión sobre el teatro, que está entre el fondo y la forma. Con la historia tan loca que planteamos, el crítico y Paco es un poco el público y la respuesta del barman es quizá la nuestra “¡qué más da si te lo estás pasando bien!”.  
– ¿Os divertís en escena?
Bastantes veces, proque nos dirigimos muy poco al público, pero hacemos obras en las que interviene mucho. Nos posicionamos desde su lado e intentamos crear una cierta empatía sin parar de correr, de jugar, para que participe de esa diversión.
– Recuérdanos el calendario…
“H” está del 15 de noviembre al 20 de diciembre y “¡Qué pelo…” del 20 de diciembre al 29 de enero.

 

 

 

 

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