La extraña pareja

Contádme que es “La extraña pareja”…

Joaquín Kremel: Contamos en definitiva nada más y nada menos que esta obra maestra de Neil Simon que, aunque escrita en el año 65 sigue siendo una obra de total vigencia, incluso más, porque el divorcio en esa época si existía en EEUU, pero en este país no sabíamos ni de lo que se trataba. Hemos hecho una adaptación sin retocar grandes cosas, simplemente adaptarlo al lenguaje de hoy, hacerlo más coloquial.

Pedro Osinaga: Es una comedia donde el público se ve muy identificado tanto mujeres como hombres. Trata de algo tan actual como la convivencia entre dos personas. Una comedia que supera con mucho en cuestión de efectividad a la película, porque en el escenario al no sacarlo de esa habitación se nota más el choque entre esos dos seres completamente distintos.

¿Quién es tu personaje?

Joaquín: Soy Félix, un neurótico depresivo. Lo que hacemos es escrupulosamente la función de Neil Simon. Es ese escenario que se convierte en un ring, esa convivencia de dos seres humanos que son amigos, que se quieren, pero a los que la convivencia les hace que no se puedan soportar el uno al otro.

Pedro: Es un neurótico, obsesionado con la limpieza y yo soy todo lo contrario. No es que sea un guarro, porque no lo soy…

Joaquín: Es guarro, guarro, guarro.

Pedro: Tú ves, vamos a empezar a pelearnos ahora antes de que empiece la función…

Joaquín: Pero no sólo guarro en el sentido del desorden físico de las cosas, sino en el sentido más simpático de la palabra…

Pero él te acoge en su casa…

Pedro: Claro.

Joaquín: Pues sí

Pedro: Claro, si soy muy buena persona. El que tiene mala uva es él.

Joaquín: Es buena persona, lo que pasa…

Pedro: Con el que no se puede convivir es con él.

Joaquín: Él tiene un desorden que no es sólo físico, sino de su vida intelectual. El orden mental lo tiene mal también. Yo lo tengo supercolocado todo y él… No sabe ahorrar, ni lavar, no sabe nada. Digamos que esta comedia se podría titular “Hombres” y él representa esa cosa tan masculina de un pelín de machismo por aquí, un poco de desorden por allá.

¿Es una comedia sin mujeres?

Pedro: Hay dos mujeres.

Joaquín: El elemento femenino existe para contraponer precisamente estas dos formas tan distintas de ser. Para él dos mujeres significan un polvo inmediato, mientras que para mí una mujer es muchísimo más.

Pero le fastidias el plan a Óscar…

Joaquín: Absolutamente.

Pedro: No sólo el plan. Me destroza todo completamente. Me hace la vida imposible.

Además tú hiciste una obra de caridad acogiéndole en tu casa en un momento tan difícil…

Pedro: Por supuesto. En mi personaje se ven reflejados muchos hombres porque aunque yo no soy así –yo cuando me quito la ropa por la noche la dejo colgada, la adorno…-, en la comedia dejo los pantalones por ahí, la camisa me la pongo sin planchar como hay muchos hombres.

En la vida real ¿los papeles se invierten?

Pedro: (se ríe con malicia).

Joaquín: Yo no soy depresivo, neurótico tampoco, lo que pasa es que es un personaje muy atractivo. Me gustó el papel desde el principio como a Pedro y no hubo el más mínimo problema.

Hay un momento en que esa paz e higiene se rompen…

Joaquín: Es una comedia de situaciones. Seamos lo que seamos los dos en el fondo lo que hay en la obra de un maestro como Neil Simon es que todos los personajes, incluso el más malvado, tienen que caer bien a la gente. Éste es el secreto de la comedia.

¿Y el malvado es él?

Joaquín: No, esa forma de ser mía que aparentemente entregada y que se victimiza puede ser la de un hijo de Satanás que se merece que le tiren un hacha a la cabeza. Por eso esta función se podrá seguir representando siempre, porque de lo que habla el autor es de los seres humanos, de nuestras virtudes, nuestros defectos, nuestras pasiones, nuestros miedos… Es la condición humana de dos tíos. Gracias a su generosidad, por ser buena gente comete el error de acoger a ese amigo con el que juega a las cartas a que se quede en su casa y no se suicide. Es un problema de soledades también. En un momento determinado yo le pregunto “¿por qué quieres que viva contigo si soy un desastre?” y él contesta…

Pedro: porque no soporto vivir solo.

Pero él te hace más insoportable esa soledad compartida…

Joaquín: Incluso cuando me echa de casa se arrepiente a los dos minutos diciéndome…

Pedro: ¡Vuelve, vuelve”

Joaquín: Como si se le hubiera ido el amor de su vida.

¿Cuál es el peor defecto de Félix?

Pedro: Que no hay Dios que lo aguante. Me recuerda un poco a una cuñada que tenía yo que te ponía dos bayetas para entrar en su casa. Es horrible el martirio que me hace en escena. Así que estallo y decido que se marche de casa.

¿Es eso cierto?

Joaquín: Es un hombre que podría pertenecer a la Obra en cuanto al concepto tradicional de familia que se le viene abajo

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