Jordi Galcerán, autor de “El método Grönholm”

¿Qué estaría dispuesto a hacer por conseguir un buen puesto de trabajo? Si todavía es usted de los que pecan de inocentes cuando va a una entrevista laboral, pásese por “El método Grönholm” y verá la cruda realidad. Muchos espectadores ya lo han hecho como lo confirman las más de 500 funciones en el Marquina de Madrid y el Poliorama de Barcelona. Una pieza teatral de Jordi Galcerán que nos cuenta los entresijos de este éxito arrollador que el público no se cansa de aplaudir.

– ¿Cuándo ha sido la última vez que has visto la función  y cómo la has encontrado?
En Barcelona, hace unas 100 funciones. La sensación era la misma que cuando ves a un crio después de mucho tiempo. Dices, cómo ha cambiado, cómo ha crecido… Pero es el mismo.
– El responsable de la función en Barcelona fue Sergi Belbel, ¿mantienes una colaboración asidua con él y cómo ha sido tener una misma obra frente a dos públicos como el  madrileño y el catalán?
Sergi Belbel es un director excelente, pero también es un autor excelente, eso conlleva que su mundo creativo ya tenga un cauce a través de su obra escrita y que, cuando dirige, se centre en transmitir al espectador el mundo del autor y no el suyo propio. Encontrar un director así es lo mejor que le puede pasar a un autor. Los montajes de Barcelona y Madrid son bastante distintos, pero las reacciones del público son muy parecidas. Eso me hace pensar que la obra tiene resortes que funcionan por igual ante sensibilidades diferentes.
– Montar la obra parece que fue una buena experiencia…
Se escribió dentro del proyecto T6 del Teatro Nacional de Catalunya, un programa de ayuda a dramaturgos que consiste en el encargo de un texto que, con toda seguridad, se estrenará, independientemente de la opinión del teatro sobre el resultado final. Es un proyecto excelente. Sin él, la obra no existiría.
– ¿Según Tamzin con la que has colaborado también en “Palabras encadenadas” “El método…” tiene una estructura infalible. ¿En qué consiste?

En lo más clásico, que si es clásico será por algo: unidad de espacio, unidad de acción y unidad de tiempo.
– Según Carlos Hipólito somos lo que somos, aunque intentemos aparentar, porque la gente cada vez parece que tiene menos tiempo para descubrir lo que hay debajo.
Aquí entraríamos en una disquisición filosófica: ¿somos lo que somos o lo que los demás perciben de nosotros? Yo me inclino por lo segundo. Nuestra única entidad es aquella que puede ser percibida por los demás. Si será la auténtica o no sólo depende de nosotros. De todos modos mostrarte tal como eres siempre es un error.
– Como espectadores vemos personajes que están machacándose. ¿La risa es para defendernos o nos hace vengarnos de quien nos lo ha hecho a nosotros?
La risa es un mecanismo extraño, muy parecido al llanto. Me parece que sirve para responder a estímulos que no podemos racionalizar.
– ¿Es políticamente correcto reírse de un drama cotidiano?
Lo políticamente correcto no me preocupa. Yo soy autor de teatro y mis objetivos son únicamente teatrales.
– Hay muchos momentos de risa, pero ¿cuál es el preferido del autor?
Hay un momento, en que los personajes se acaban de poner los sombreros que la organización les ha facilitado y se sienten tremendamente ridículos. Entonces, uno de los personajes dice: “Por favor, si algún día nos encontramos fuera de aquí, hagamos como si esto no hubiera sucedido nunca”. Ésa es la frase que más me divierte.

“La obra tiene resortes que funcionan por igual ante sensibilidades diferentes”, afirma el autor

– Háblanos de fluidez escénica de la función y la interpretación de los actores…
La comedia pide verdad. Necesita actores, no humoristas. Y tanto en Madrid como en Barcelona, tengo muy buenos actores.
– ¿Cuál es tu próximo proyecto?
Mi próxima obra es “Carnaval” un thriller policíaco, que también dirigirá Sergi Belbel.
– ¿Obras como ésta demuestran que hay una recuperación de la afluencia del público al teatro?
Nunca he creído en eso de la crisis del teatro, ni en que el público haya dejado de ir a las salas. El teatro tiene el público que merece. Hay éxitos, hay fracasos… Yo he tenido fracasos clamorosos y algún éxito. No todas las funciones pueden ni deben ir bien.

TEATRO MARQUINA
Tel. 91 532 85 54.
 

Anuncios