VICTORIA VERA ES “LA BELLA DOROTEA”

A Dorotea la dejan plantada el día de su boda, gracias a los cuchicheos, envidias y maledicencias de sus vecinos. ¿Estaría usted dispuesta a seguir vestida de novia como la protagonista hasta que encontrara sustituto? La encargada de dar vida a esta bella Dorotea, es Victoria Vera, que sobre los escenarios ha interpretado siempre a mujeres de carácter como Fedra, Lisístrata, la serrana de la Vera y ahora interpreta a esta mujer valiente y libre en una obra conmovedora y divertida de Miguel Mihura que no se reponía desde su estreno en 1963.  

w Mihura dijo que ésta es la historia romántica de una mujer decente…
Lo de decente supongo que se refieren a sus valores, a que tiene dignidad, sentido del honor y porque es orgullosa.
w Dorotea tiene los suficientes redaños para seguir buscando marido después de que la abandonen el día de su boda…
Sí, pero vestida de novia. Se queda así, cerca de un año, paseando todos los días por la misma calle por donde pasean las señoritas del pueblo. Tiene un punto bastante transgresor.
w ¿Perdura esa hipocresía cursi?
Yo creo que eso existe siempre. Hay gentes cursis, gentes hipócritas. Seguramente hay un sector, incluso femenino, que todavía piense que ésa es la mejor estrategia.
w ¿Somos tan envidiosos de la felicidad ajena como dice el autor?
Tiene muchísima razón. Además, pone en primera línea el gran defecto del carácter español, la envidia, y en este caso él aplica mucho la teoría de Unamuno cuando decía que el español tenía envidia no de lo que tenía el otro, sino que lo que quería es que el otro no lo tuviera. Ahí hay una diferencia grande y creo que eso está también muy reflejado en esta función.
w Usted es una asidua de las obras de Mihura…
Me encontré con Mihura por primera vez cuando hice “Ninette y un señor  de Murcia” para televisión y “Ninette, modas de París”, en el 86. La verdad es que aquello fue un gran éxito y siempre que he hecho Mihura -hice también “La canasta” hace tres años- me he encontrado muy cómoda, muy identificada. Me parece un grandísimo autor.
w ¿Cree que en su centenario se ha hecho justicia al escritor madrileño?
Yo espero que la Dorotea le haga justicia. Es uno de los motivos por los que se pone en pie.
 w ¿Dorotea es una de esas guapas de Miguel Mihura con trasfondo melancólico?
Está mucho más dentro de las heroínas, de las mujeres que quieren ser independientes y libres, que se enfrentan a un medio convencional y son muy valientes. Un poco inspirada en  las heroínas de final de siglo de Ibsen.
w Dénos alguna pincelada de la obra…
Es una obra muy atípica. Está ambientada en 1910, de modo que es la única obra de Mihura que no recrea su época. Tiene cosas de gran teatro: es una función donde la crítica social está presente, incluso política, y es una función muy, muy curiosa. 
  w ¿Sigue siendo necesario que las mujeres vayamos un paso por delante como las de Mihura?
Las mujeres que retrata están en una época en que la hipocresía era moneda de cambio y donde ellas, para sobrevivir, tenían que decir a todo prácticamente que sí o callarse. Dentro de ese mundo, Mihura por lo menos les da la listeza y ese sentido común con el que se dan cuentan de que no son nada tontas y que lo que hacen, lo hacen para subsistir.
w ¿Cómo se organiza el espacio de la acción?
Tenemos tres cambios de decorado. El telón me parece una de las cosas más bonitas que existe en el teatro. No me gustan los oscuros, si no esa sensación de que se baje esa cortina y de repente vuelva a subir y haya otro mundo. No me gusta enseñarles a los espectadores el mundo que se va a construir sobre la marcha.

“El público se lo pasa muy bien y sale con la sensación de que lo que le han contado es muy inteligente”, explica la actriz

w ¿Porqué recomendaría la función?
El castellano que se maneja es estupendo, la composición es extraordinaria, la historia es muy bonita, y al mismo tiempo está llena de momentos de gran diversión y de momentos que te conmueven. No hay tragedia, porque ella huye de la tragedia todo el tiempo. Tenemos una escenografía espléndida de Gerardo Trotti, un vestuario de época de 1910 de Tony Benítez y el director ha hecho un muy buen trabajo y somos una compañía toda de gente de teatro.
TEATRO REAL CINEMA
Tel. 91 547 45 77.

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