Nudo de sangre

LIBROS - NUDO DE SANGRE (PREMIO PRIMAVERA 2008)La del reciente premio Primavera de novela es una historia merecedora de ser compilada por un diestro quipucamayo cual Chimpu. Debido a la ferocidad de la conquista en el expolio no hay opción a que después de esta invitación a releer a los precolombinos se siente a traducir este especial macramé andino del natural… No tenemos todavía Champollion para las narraciones anudadas del Tahuantinsuyu.

Una recreación aventurera que tiene a la fructífera indagación lectora de Sebastián de Fonseca en este tumultuoso XVIII como protagonista. El ingeniero de canales e investigador de muertes próximas se topa con su reflejo más oscuro en el espejo de obsidiana y tendrá que lidiar con las enemistades nacidas a la lumbre de ese Plan del Inca. Navegamos desde el renuente Felipe II, causante de la desesperación de las gentes del desposeído Huayna Cápac, a los años de Floridablanca y por tanto habremos de ver a sacerdotes ocultos en ventrudos muebles, esquivando la persecución religiosa contra los jesuitas.

Sebastián no lleva morrión de conquistador y arrastra los desamores de esa actriz, La Chispa, con la enemistad de un tal Montilla, mal perdedor en un traspiés con plantas pinchudas y contrincante en los negocios de cordajes y la incómoda presencia en las bodegas del África de Alonso de Carvajal. Cuenta con las informaciones de Paco el Soguero, que le alecciona sobre las firmas que lleva cada nudo marinero y las de la viuda de Gil de Ondegardo, algunas sorprendentes para el sobrino de don Álvaro y otras sobre las circunstancias de la muerte de Cristóbal de Fonseca o la ubicación y detalles del enterramiento de Sírax en el Coricancha. No les damos más pistas…

Primero habrá que entender las claves de esa mesa detective, lamentablemente sin la ayuda de ese quipu rojo, códex último ansiado por los hombres de la Compañía de Jesús para emplazar los huacas incas y alcanzar destino, Vilcabamba, la Ciudad de los Reyes, anticipándose a los rivales.

Éste es un relato sobre la red, la trenzada por los resistentes al dominio del conquistador y la tenacidad al legado de ese punchao que Umina reconocerá llegado el momento y un juego de habilidad para el aficionado a atar cabos, con cuerdas cifradas que Diego de Acuña recupera en las semblanzas de su Crónica, ganándose la hostilidad de Martín de Loyola. Siempre queda algún cabo suelto…, por eso si su avidez por saber es grande irá cayendo en esta intriga de onzas de chocolate pesadas como el oro, de personajes con espesores genealógicos como Quispi Quipu y en la que las naderías hispánicas quedan cuadradas en quintillas y sin duda le encandilarán los enigmas de textos, accidentes tectónicos, piezas textiles y construcciones arquitectónicas que descubrirá luego de una navegación rumbo al Callao con escala en la Casa de las Serpientes.

Nudo de sangre. Agustín Sánchez Vidal. Espasa. Madrid, 2008. 507 páginas.

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