Un Dios salvaje

Aitana Sánchez-Gijón y Maribel Verdú cara a cara en escena

Alicia González 

Jordi Galcerán, inexcusable autor de referencia para la directora británica Tamzin Townsend -responsable de éxitos de taquilla como El Método Grönholm y Gorda- ha versionado un texto de Yasmina Reza que llega ahora a las tablas del madrileño Teatro Alcázar. Pere Ponce y Antonio Molero son comparsas de lujo en esta pelea a cara de perro de dos mujeres que, por una discusión anecdótica de madres en un parque infantil, inician esa escalada de violencia que a todos nos suena. Espiral magistralmente interpretada por estos dos matrimonios que mantienen la cordura y las buenas formas durante la primera parte de la pieza en la que todo es políticamente correcto hasta que ese dios de la carnicería les sale por los poros, apoderándose por completo de su racionalidad.

 Un estreno esperado que significa el regreso de Maribel Verdú a los escenarios después de aquel papel en “Por amor al arte” dirigida hace ya cinco años por Gerardo Vera. A la actriz se les está despertando el gusanillo de las bambalinas y por eso se ha decidido a crear cada día, a volver al teatro con una historia sobre la barbaridad cotidiana que se despierta en mitad de una ciudad tan civilizada como París agrediendo al buen gusto. Una de las conclusiones de este texto feroz, interpretado descarnadamente por estas dos divas de la escena ( a la Verdú se enfrenta Aitana Sánchez Gijón), es que “las mujeres razonan demasiado”, un guiño ciertamente de la autora contra esa emocionalidad desbordada que se supone a las féminas. 

Reza, de la mano de Tamzin, a la que tanto le gusta construir y deconstruir los  personajes, nos invita a adentrarnos en los traumas y las pulsiones de los protagonistas, Veronique, Annette, Alain y Michel, que aprovechan para recordar al espectador las contradicciones del ser humano, capaz de grandes retos, pero a la vez de tremendos arranques de miseria. Como certeramente advirtió Jean-Louis Pinte, crítico de Figaroscope: “Si no podemos solucionar una riña en un parque cómo podemos interrumpir las atrocidades del mundo?”.

La obra, estrenada en diciembre de 2006 en el Schauspielhaus de Zurich, ha probado sus fuerzas obteniendo gran éxito de crítica y público en plazas tan exigentes como París, con un reparto encabezado por Isabelle Huppert o en Londres, interpretada por Ralph Fiennes.

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