Historia general de las drogas

historia-general-drogas-escohotado ¿Es usted padre o madre de un adolescente? ¿Sospecha de sus coqueteos con las sustancias tóxicas? Pues si está buscando información, olvídese de internet y cómprese este libro. Lo mismo al final se convence y le instruye sobre el concepto de dosis adecuada o si prefiere, la medida. 

Drogas eran la momia pulverizada de Egipto que se recetaba hasta el siglo XII y droga el agua bendita en la que todavía mojan los dedos los creyentes, métodos del monoteísmo para entrar en conexión con el mundo trascendente. Escohotado destroza argumentalmente a los partidarios de la toxicología represora en la reedición de un volumen escrito contra los ensalmos legalistas de los farmacólogos, rebatiendo a los que propiciaron el intervencionismo en la piel de otros blindados en su declaración de “velar por el estado anímico de sus conciudadanos”. El autor encara la lógica de estos inquisidores del deseo, muchos prohibicionistas de procedencia religiosa como el obispo Brent o presidentes de aciago recuerdo como Nixon o Reagan, que razonan una imprevisible desaparición de los psicotrópicos si se extrema la tutela oficial. “Una medicina que se dedicaba a curar enfermos fue asesinada por un hermano que se dedica a controlar pecadores”, Szasz  dixit.

Incomodado seguramente por quienes acusaban a los usuarios de drogas de “causar granizos o crímenes masivos a distancia”, en el caso de las brujas después de ingerir pócimas de beleño, y queriendo pormenorizar en las reacciones que provocan estos estupefacientes, Antonio Escohotado emprende un examen científico de la materia. A lo largo de más de 1.500 páginas el profesor de Filosofía y metodología de la Ciencia de la UNED justifica los riesgos del actual sistema restrictivo, causante del envenenamiento de estas sustancias diabólicas en el mercado negro y detalla los fármacos en función de sus efectos más o menos terapéuticos: desde los que proporcionan paz al individuo, hasta los que surten energía o los que conectan al sujeto con “la intensidad de las sensaciones y de las ideas”, en palabras de Carlitos Baudelaire.

El abuelo psicodélico no evita hablar de los inconvenientes de la desproporción química, ciertamente indeseables para aquellos “[…] cuya ruin personalidad estalla”, según dice el parisino, envenenados por la publicidad engañosa que significa la venta de autorrealización de lo que se sitúa al margen de lo permitido. Material adictivo para el lector que pretenda ilustrarse sin monomanías previas sobre el sentido catártico, festivo y de “excursión psíquica” desde una perspectiva diacrónica capaz de abrazar el erotismo farmacológico, a los millones de dependientes del Prozac, la mandrágora de Lea y los asilos para alcohólicos.

Alicia González

Historia general de las drogas

Antonio Escohotado

Espasa. Madrid, 2008.

1562 páginas.

 

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