Todos los cuentos

 

Una de veintena de relatos de esta cuentista que es Cristina Fernández Cubas es lo que Tusquets ha reunido en esta antología con regalo, un apéndice en el que la barcelonesa homenajea a Poe dando continuidad a esa narración inacabada que es “El faro”. La escritora pasea por Estambul, quizá allí es donde esté ese fantasma más real que de ficción que se pavonea con su pareja postrada en cama. Y por el paisaje siniestro de pueblos adormecidos que llaman a sus antiguos moradores a regresar a sus casas.


La autora de Cosas que ya no existen, unas precoces memorias, vive las existencias de los personajes que
pueblan sus historias, convertida en la novicia sepultada en vida en ese convento de muros altos, para que el lector se sobrecoja con ella. También la de ese viajero al continente africano aterrorizado por la experiencia del doppelgänger que en su desdoblamiento asediado por los mosquitos y el calor descubre su heliobut. Un motivo literario que le atrae especialmente a la escritora de esa turbador Mi hermana Elba y que repite en otros cuentos como Lúnula y Violeta, metamorfoseadas la una en la otra, por esa devoción del lector a su autor preferido, de un modo progresivo, pero al fin y a la postre tan brutal como el secuestro fílmico que interpretara la fanática Kathy Bates. O en la jugarreta de la realidad confundida en excusa de esos dos hermanos, dos gemelas y un helicón que les invitamos a que lean.
Diviértanse persiguiendo a La mujer de verde a la que si se meten mucho en la peripecia terminarán viendo en cada ventana y en cada mendiga de la calle. Y disfruten de las andanzas de ese español en el país del frío, peleado con la dependienta de La flor de España, y finalmente reconciliado con tanta mujer gélida. Pero sobre todo, no dejen de sentarse al calor de la chimenea estos relatos escritos con la sapiencia de quien ha oído muchas consejas sobre pasadizos en internados y relojes bagdadíes que atesoran la fatalidad en el acompasamiento de sus manillas.

(Publicado en ACTIVA)

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