Noviembre

Alguno puede ver en Charles Smith, Chucky para los amigos, un trasunto de George W. Bush. Otros, la ineficiencia de los sucesivos mandatarios del Imperio. Pero sólo un actor de la talla de Santiago Ramos podía poner en las tablas este extracto de la desesperación del candidato al que todos están dispuestos a dar el tiro de gracia. En esos días en las que el elegido es el gran perdedor de las encuestas únicamente su abogado, un manipulador trajeado sin escrúpulos, se mantiene fiel al dueño del despacho Oval.
A este presidente en sus horas más bajas, furgón de cola en una país que no perdona el fracaso, ni siquiera el partido le brinda su apoyo, así que es hora de conseguir dinero al precio que sea. Y en ese encaje de bolillos que es ganar adeptos Chucky necesita deshacerse de las insistentes llamadas telefónicas de su mujer, que parece ordenar la actualidad internacional desde su atalaya privilegiada en la Casa Blanca.
Pero sobre todo transmitir un mensaje convincente a los votantes, aunque no sea el suyo –pero a quién le importa eso-, y para eso nadie mejor que la señorita Bernstein, una lesbiana díscola y por supuesto de izquierdas dispuesta a sobornar a su jefe con tal de casarse con su novia.
Al enredo se suman un industrial del negocio avícola y sus pavos, deseoso de que puedan olerle la mano al presidente y así dar un empujón a las ventas en vísperas de la Acción de Gracias. Y un jefe indio que quiere recalificar terrenos, aunque sean en zona protegida.
El peso de la obra recae en un hilarante Santiago Ramos que borda esas charlas telefónicas inconexas en las que atiende con el mismo desparpajo y la misma poca vergüenza al presidente de Irán que la sufrida Katty, su esposa, obsesionada con que a su marido le construyan una biblioteca. Un divertido enredo donde la política se destapa así con toda su ferocidad en este Noviembre de David Mamet que el madrileño Teatro Bellas Artes acoge con inusual éxito de público. ¡Luego dicen que tenemos la televisión que nos merecemos porque nos falta espíritu crítico!

(Publicado en Revista ACTIVA)