La India moderna y la amenaza televisiva

2009 puede ser un buen año para desprendernos de todo lo que nos ha sobrado hasta la fecha, por ejemplo ideas preconcebidas. Todos los
estereotipos que se había formado en torno a la India podrá diluirlos en pintura si se acerca a la exposición que ya han visitado en el IVAM
multitud de curiosos y en la que le esperan hasta el próximo 15 de febrero.En pintura o en fotografía porque la muestra es una revisión del pasado colonial de ese domesticable collage de personas que se encontraron los imperialistas en el XVIII hasta llegar al país que ha cimentado las bases para ser uno de los principales proveedores de nuevas tecnologías del mundo. Para los que consideraron que la lujuria táctil estaba prohibida cuentan con un desahogo en el Museo Tiflológico de Madrid, que hasta el próximo 21 de marzo presenta la obra del escultor Juan Moral. También en Madrid una pequeña galería, la Magee Art Gallery, trae a un creador chino, Li Wei, en la que es su primera exposición en España. Este joven autor se distancia de los tópicos sobre el arte oriental con La venganza y el respeto de la pintura, una exposición que hasta el próximo 20 de febrero exhibirá las piezas que han salido de sus pinceles desde 2003. Y si de evitar la banalización hablamos nada mejor que coger un vuelo hasta Las Palmas para ver el Present tense que hasta el 25 de enero alojará la Sala San Antonio
Abad del Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM). La exposición comisariada por Berta Sichel reúne la obra videográfica de cinco
artistas internacionales de dos generaciones, Stéphanie N´Duhirahe, Omer Fast, Antoni Muntadas, Marcel Odenbach y Martha Rosler, dentro
del Canariasmediafest (Festival Internacional de Artes y Culturas Digitales de Gran Canaria).
Como los indios son parte activa de esta modernidad que nos acecha, Casa Asia plantea una exposición que combina las artes tradicionales del Raj sometido por los británicos en el ámbito político, pero alentado por ellos también a entrar en una transformación abanderada por la fotografía y el cine, con el “renacimiento bengalí” de los años postreros del XIX en un movimiento cultural que ya olía a revuelta contra la corona victoriana. De ahí, el visitante pasará a sumergirse en la India independentista de los hombres de blanco, Gandhi, Nehru, que fraguaron la identidad nacional frente a las presiones de fronteras y religiones, para seguir viaje por la comercialización de los valores orientales en los años sesenta y el arte de la disidencia en los tiempos de Indira, antes de concluir en una India que parece haber cambiado sus creencias por la fe en la carrera nuclear y el software. Hasta el 15 de febrero en el IVAM.

Tocar el arte contemporáneo

Otra de las convicciones con las que puede que cargue y que no le hacen ningún bien es la de que las salas de exposiciones son lugares estáticos para la contemplación y que las obras de arte no se pueden tocar. Si es así, ármese de valor porque le proponemos lanzarse a un marasmo de sensaciones táctiles que podrá disfrutar en el Museo Tiflológico de Madrid. Allí desde el próximo 21 de enero y hasta el próximo 21 de marzo, dos meses, dispone de una exposición, Litospacios-Monumentos que es toda una invitación para quienes sientan sus dedos ávidos. La muestra consiste en un repaso por quince piezas del escultor Juan Moral que ha realizado desde 1980 hasta 2008 y en las que desarrolla una serie de composiciones bidimensionales de piedra sobre soporte metálico en los que se aprecia su interés por los materiales y procedimientos plásticos desde el trabajo con piedras y minerales. Entre otras obras estarán el Monumento al pescador o el dedicado a los pueblos Iberoamericanos que pasaron de la galería de arte a estacionarse en espacios urbanos.
La de Li Wei, joven pintor que visita la Magee Art Gallery de Madrid hasta el próximo 20 de febrero es la técnica de la narración suspendida que algo de oriental tiene, por aquello de detener el instante, por lo demás, nada de recurrir a la fastuosidad de dorados que uno espera al pensar en el arte chino. Por eso sus paisajes tienen más el dramatismo del suspense de una película en blanco y negro que el preciosismo cortesano a que estamos acostumbrados.
Y cerramos el repaso cultural con la muestra del Festival Internacional de Artes y Culturas Digitales de Gran Canaria, Present tense donde se cuestiona al espectador sobre la sencillez con la que hemos admitido colectivamente la ambigüedad de la información servida en formatos de entretenimiento. Los autores pretenden rescatarse y rescatar al ciudadano de la posición de pasivo ausente y buscar alternativas para la reflexión en esta desbordante rutina visual con obras como Prototype (God Bless America), Sans Titre o CNN Concatenated, en la que Omer Fast gestiona una base de datos de
diez mil palabras extraídas de grabaciones de locutores y comentaristas de la CNN entre 2001 y 2002, para crear mensajes de corte existencial, más violentos si cabe que las imágenes de todos los conflictos internacionales a los que ya nos hemos habituado. En el CAAM de Las Palmas hasta el 25 de enero.

(Publicado en Revista ACTIVA)