El encanto de la berza

La España profunda fílmica frente a la sensualidad de pincel

Hubo en la España de la posguerra una guerra de pluma entre los seguidores de la berza y los defensores del sándalo, es decir, entre los que propiciaban una estética del compromiso social por muy difícil que este fuera en la dictadura y los que cantaban las loas escapistas a un régimen en el que los márgenes a la creación los marcaban los tonos amables. Herederos de la berza son por tanto quienes en la Diputación Provincial de Huesca nos recrean hasta el próximo 19 de julio el paisaje agreste de una España pedregosa donde el cuerpo enjuto de Lola Gaos era símbolo de la sequía de miras. Otra de las citas imperdonables de estos días es la inauguración de la exposición que sobre Matisse acogerá el Thyssen en Madrid, aunque no se ofusque, porque hay tiempo hasta septiembre. Son los años centrales del impresionista los que ahora nos llegan en esta muestra e inéditos en España, en los que el pintor distorsionaba el trazo de forma abrupta desde una poética contemporánea que, sin embargo no abandona los temas del exotismo romántico. 120 años que parecen haberse detenido son los que repasa la exposición del Museo de Guadalajara, donde para los decreídos de la reivindicación sindical se exhiben hasta el próximo 14 de junio los gritos, las pancartas y sobre todo los derechos que la conciencia social han logrado para todos. En Murcia, tiene hasta final de mes para disfrutar del festival “Bendita locura” que proyectará en la galería La Aurora la película “Man on Wire”, dirigida por James Marsh, y ganadora de un Oscar al mejor largometraje, en torno a un hombre que dejó su impronta subido a un alambre, en una afrenta a los conformistas a ras de suelo. Y una última propuesta, “La comunidad inconfesable”, por si ya está de vacaciones y el Magazzino del Sale en la ciudad de los Canales le pilla de paso de aquí al 22 de noviembre. 
La muestra “Furtivos” en la Diputación Provincial de Huesca, organizada por la diputación y la fundación del director de cine, hace una pormenorizada autopsia de la cinta de José Luis Borau. Para los más
cándidos la cinta basada en los guiones de Manuel Gutiérrez Aragón y Borau era tan sólo una historia de gentes humildes que se ganan la vida en una España de miseria. Y para los del segundo nivel de lectura, todo un estudio sociológico de un país en transición, con todavía demasiados atavismos. La exposición, “Furtivos_Borau”, que permanecerá abierta en la en la Sala de Exposiciones de la Diputación Provincial de Huesca hasta el próximo 19 de julio se centra en el montaje fílmico en tres pantallas, junto a fotografías,
dibujos, guiones, cuadernos de rodaje, contactos, y otros materiales de trabajo del director, además de un análisis del bosque como referente permanente en la obra de Borau y un trabajo de contextualización de la
película con otras manifestaciones artísticas del momento como las obras de Luis Goytisolo, Sánchez Ferlosio, Benet, Millás, Martín Gaite, García Hortelano, Caballero Bonald, Colinas, Marsé o Mendoza. Una buena ocasión para acercarse además a la trigésimo tercera edición del Festival Internacional de cine oscense que hasta el 13 de junio ofrece al espectador desde cortometrajes a películas como “The sandpiper”, “Kirschblüten-Hanami”, “25 Kilates“, “The front page”, “Little Ashes” o “Lady Jane”, aparte de talleres de cine sin cámara, de animación y naturaleza…
Con el calor que ya va haciendo la indolencia se apodera de los cuerpos, una actitud que Henri Matisse supo inmortalizar en los retratos de esas odaliscas sinuosas de colores imposibles que llegan ahora al Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid hasta el próximo 20 de septiembre. La muestra que con el título “Matisse: 1917-1941” presenta cuadros que habitualmente forman parte del deleite privado de coleccionistas y museos que han cedido cerca de 80 pinturas, esculturas y dibujos para exponerlas por primera vez en España, articuladas en torno a los siguientes ejes temáticos: pintura
y tiempo; paisajes, balcones y jardines; intimidad y ornamento; fondo y figura; formas. El desnudo. En estos años, el pintor se aísla del resto del mundo para dedicarse en exclusiva a su labor artística, amplía el campo de
su investigación pictórica, profundizando en la relación entre dibujo, color, volumen y espacio, y se decanta por una poética que, sin abandonar su compromiso con la modernidad, aspira hacia lo atemporal.
De algo tan sugestivo a la protesta como hábito de avance, en la exposición que tendrá cabida en el Museo de Guadalajara hasta el próximo 14 de junio. Se trata de un recorrido por 120 años del Primero de Mayo organizada por la Fundación AGFITEL, perteneciente a la Federación de Metal, Construcción y Afines de UGT, la Asociación de Amigos del Archivo Histórico Provincial de Guadalajara y la Junta de Comunidades
de Castilla la Mancha. Un centenar de documentos, fotografías y películas de archivos públicos y privados, donde destaca las imágenes que constatan que el Rector de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno, también supo ponerse al frente de una manifestación, allá por 1931, junto a las autoridades de la República. La muestra recupera los sucesos de Chicago, cuando más de 50 trabajadores murieron a manos de la policía por luchar por la jornada de ocho horas de jornada máxima diaria, la II Internacional Obrera Socialista en París, o las primeras manifestaciones durante el reinado de Alfonso XIII, la Segunda República, la Guerra Civil, el Franquismo, el Exilio y la Emigración, la Transición. Todo ello con el recordatorio de
fondo de todos los que siguen sin ver la luz de los derechos laborales en cientos de países o la Directiva de las 65 horas que a punto estuvo de ponerse en marcha en la avanzada Europa.
Hasta final de mes la galería La Aurora de Murcia proyecta, dentro del festival Punto y Aparte, la que es la primera exposición en España de Jean Louis Blondeau, que documenta cuarenta años de amistad con Philippe Petit en 18 fotografías, testimonio de la locura. Porque “Bendita locura” es el lema del festival y nada mejor que ejemplificarla con la crónica de sus andanzas funambulistas a cientos de metros de altura; para unos, una obra de arte, para el resto chaladura. Además de esta sugerencia tendrá hasta final de mes ideas como la de la italiana Emma Dante que en el Centro Párraga interpretará la obra de teatro ‘mPalermu’, que aborda el estatismo de la sociedad meridional de su país o “¿Quién es el loco aquí? Actitudes y
comportamientos desviados en el mundo (y la prensa) de hoy”, cuatro documentales a cargo del editor de la revista punky “Vice” en España, Toni Querol, y el redactor, Jesús Brotons. Y no dejen de asistir a la presentación del volumen “Híbridos. Nueva Dramaturgia murciana” y a la puesta en escena de “Gitánforas”, sobre el caos interior que nos trueca en marionetas.
“Venezia, Catalunya 2009. La Comunidad Inconfesable” es un proyecto de Valentín Roma con Joan Vila-Puig, Elvira Pujol/Sitesize, entre otros. Después de todos estos nombres y el del Institut Ramon Llull debiera quedarle claro que estamos hablando de la Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia. Los integrantes de esta iniciativa se sienten epígonos de Blanchot en la medida en que su comunismo es el de
interactuar desde el arte con la naturaleza de lo comunitario sin la imposición de la productividad cultural que trazan las instituciones. Las líneas de acción de la muestra se acompañan además de un libro que cuestiona los elementos de colisión de lo político con lo social en boca de Maurice Blanchot, Giorgio Agamben, Jean-Luc Nancy, Philippe Lacoue-Labarthe, Lars Iyer, Peter Pál Pelbart y Marina Garcés y un sitio web que permite al inquieto completar la información de lo que significa la comunidad desde la perspectiva de la filosofía, la antropología, las ciencias sociales y el arte. Hasta el 22 de noviembre.

Para los más cándidos la cinta basada en los guiones de Manuel Gutiérrez Aragón y Borau era tan sólo una historia de gentes humildes que se ganan la vida en una España de miseria

(Publicado en ACTIVA)

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