Los paraísos de Walcott y las cosas voluntariosas

Neoexpresionismo, gospel, arte postconceptual y videocreación

Si entre sus amistades no están Calvo Serraller, Fernández Cabaleiro o Gaya Nuño lo mismo la incitación de esta agenda cultural no es tanta, por temor a quedarse solo yendo de un lado para otro. En ese caso, siempre tendrá un comodín en la manga para convencer a sus amigos de que le acompañen a las galerías de arte: el aire acondicionado, ese gran promotor de catarros veraniegos y discusiones por quién regula el termostato en la oficina. La sátira del pop art en Alemania jugó con nombres tan divertidos como realismo capitalista, aunque para muchos los autores que se arropan bajo esa bandera son simplemente neoexpresionistas. Uno de ellos, Gerhard Richter exhibe sus “Fotografías pintadas” en la Fundación Arte y Tecnología de Telefónica de Madrid, hasta el 30 de agosto. Probablemente el artista de Dresde fuera el
precursor de lo que la española Ouka Lele ha hecho ya cotidiano para el espectador, la pintura de imágenes fotografiadas, pero en las que, a diferencia de la fotógrafa madrileña, su estilo se muestra irrespetuoso con la
esencia de lo retratado desde la austeridad del sentimiento expandido. Otros talentos, musicales, están convocados por Son Zamora en el atrio de la catedral de la ciudad, donde se escucharán el próximo 4 de julio.
Por si necesitan más información consulten la programación cultural en la web de Zamora, capital de la Tierra del Pan que como dice su publicidad institucional “ensimisma”. Y lo que para unos es tierra de promisión para otros es su casa. Sobre esa máxima de la inmigración como viaje que se remonta a los tiempos homéricos reflexiona Isaac Julien en el tríptico videográfico “Paraíso Omeros”, 20 minutos que recrean la obra del Nobel de Literatura Derek Walcott en una ambientación tan interracial como el escritor caribeño, a caballo entre la isla de Santa Lucía y Londres. Instalaciones II: Vídeo de las Colecciones Guggenheim estará en el museo de Bilbao hasta marzo de 2010, así que, con calma.
El desconocimiento de lo que es o no materia artística nos provoca a veces estas confusiones: Lo que a alguno le puede recordar a fotos a las que les ha caído un cubo de pintura encima -no va desencaminado, pues el autor arrastraba sus fotos por pintura húmeda- es lo que podrá ver en la exposición “Gerhard Richter: Fotografías pintadas”, los mejores frutos del expresionismo abstracto.. Una muestra que podrá visitar en la Fundación Arte y Tecnología de Telefónica en Madrid hasta el 30 de agosto. Una muestra que podrá visitar en la Fundación Arte y Tecnología de Telefónica en Madrid hasta el 30 de agosto. 
Mañana, 4 de julio, el atrio de la catedral de Zamora, sonará a cantos religiosos negros a capella, lo que por abreviar se conoce como Gospel. La música del sur cristiano enturbiada o mejorada, según se mire, por la
raíz afroamericana en canciones evangélicas que acercan al creyente a Dios mediante una suerte de conexión mística. Cien jóvenes, los integrantes del Coro Living Water algo así como el río de “agua viva” que cantábamos en la misa. No obstante, esta cita sonora incluida dentro del I Festival Músicas del Mundo. Son Zamora que amenizará las veladas castellanas hasta el próximo 29 de agosto no es más que un pretexto para conocer la intensa oferta cultural de esta ciudad que cuenta con espacios como el Castillo Centro de Arte Contemporáneo Baltasar Lobo y propuestas atrevidas como las jazzísticas “Noches de Viriato” a partir del 17 de julio y hasta el 15 de agosto.
Aquiles criollo se cuestiona Occidente
En la imaginación de Isaac Julien es Aquiles y no Odiseo quien viaja desde Santa Lucía a los barrios pobres del extrarradio londinense. Allí le espera un puesto de camarero, lo que permite al videocreador abordar cuestiones como la experiencia de los criollos en un mundo que se globaliza a deshora cuando no ha concluido aún la sangrante descolonización. El Occidente visto como paradisíaca recompensa y sus contradicciones harán pensar al espectador que dedique veinte minutos a ver ésta creación audiovisual, una de las muchas que el Museo Guggenheim expone hasta marzo de 2010. 
Otra de las citas ineludibles, que dirían en la tele, es la retrospectiva “La voluntad de las cosas” de Sebastián Romo, abierta hasta el 31 de agosto. Schopenhauer y el voluntarismo que concibe y articula el mundo le rondaban a la cabeza al escultor mexicano, es decir, esa anecdótica obcecación que padeciera el capitán Ahab en trágica persecución de la ballena blanca, sólo que elevada a categoría. Porque nuestras decisiones o el irracionalismo resultante de la falta de ellas contaminan nuestros actos. Hasta el 30 de agosto en el Centro Galego de Arte Contemporáneo (CGAC) en Santiago de Compostela.
Y una última guinda para el postre cultural, “Tiempo como materia” con las nuevas incorporaciones de la Colección MACBA, también hasta finales de agosto, en Barcelona. El objetivo es desde luego encomiable, si bien pretencioso, porque el museo catalán intenta a través de piezas de Constant Nieuwenhuys, Judith Barry, Rita McBride, Katalin Ladik, Matt Mullican, Hans Haacke, David Lamelas, Lawrence Weiner, Palle Nielsen, Dan Graham, Manon de Boer, Armando Andrade Tudela, Ignasi Aballí, Marine Hugonnier o Sanja Iveković, “contribuir al desarrollo del lenguaje de la erudición artística” en las últimas cinco décadas de producción creadora con una panoplia de formatos que incluyen instalaciones, pinturas, esculturas, fotografías, collages, maquetas o libros con mucho de experiencia, algo de compromiso y un sangrado de estéticas nacido del doliente siglo pasado.

(Publicado en ACTIVA)

Anuncios