Las grandes batallas de la historia

 Los medos no amedrentan a los espartanos amenazando con cubrir el sol tras una nube de saetas, Vercingétorix espera sin fortuna los refuerzos de las tribus galas en su asedio de Alesia, la rapiña azteca que en la Noche Triste hizo menor la matanza de los barbudos comandados por Cortés o la pericia del francotirador del Redoutable que hiere de muerte a un poco discreto en indumentaria Nelson. Batallas relatadas en poco menos de diez páginas, con una breve ficha para el profano con los contendientes, las fechas, los nombres propios, los instantes claves y las novedades que, en cuanto a tácticas aportan estos hitos del campo del honor. Pero no piensen que en la concisión de la reseña se pierden los detalles que colorean la historia como esos árboles que las crónicas apócrifas atribuyen al atrevimiento de Eli Cohen en la guerra de los Seis Días y que el israelí habría propuesto al alto mando sirio para aliviar el calor y señalar así las posiciones al Mosad.

No echamos de menos ninguna de las clásicas, Verdún, Little Big Horn, Gettysburg,  Verdún, Midway ni la más reciente Tormenta del Desierto, pero tampoco a los estrategas como MacArthur quien pese a la oposición de Bradley marca en el plano Inchon y sus playas Azul y Verde para derrotar al enemigo y vierte amargas lágrimas en la entrega de Seúl, su última victoria. Momentos de gloria, sin evitar la crudeza de la guerra en duras instantáneas, como esos gritos  de los hombres rusos que narra Potanski, a merced de las balas alemanas en el Volga, que probablemente el comprador de este volumen ya haya disfrutado en el monográfico canal televisivo para aumentar la viveza del relato.

Las grandes batallas de la historia. VV.AA. Mondadori. Barcelona. 2009. 669 páginas.

Aunque si no tiene tiempo siempre puede recurrir a condensados audiovisuales como éste