Las razones del deseo

LIBROS - LAS RAZONES DEL DESEOComprensión, es la receta infalible para una buena vida sexual que el autor nos plantea en forma de estribillo de canción, dentro de un libro dedicado a sus padres, quizá en referencia a la otra de las claves, la confianza. Porque si las chicas sólo quieren divertirse habrá que analizar las prácticas corporales de países como Corea donde una buena pelambrera púbica puede suponer una factura de 2.500 dólares, mientras Occidente prefiere los usos brasileños en cuestiones depilatorias, aunque se empeñe en convencer a las lectoras de revistas fáciles de que los hombres optan mayoritariamente por pistas de aterrizaje sin obstáculos, cuando está comprobado que el Barroco sigue entre nosotros, al menos en lo que a curvas toca. Algunas de las indagaciones del escritor escandalizarán a más de uno que no sabrá cómo poner freno a esa promiscuidad que anuncia la teledildónica –¡vaya a la pág. 223 si le interesa saber en qué consiste eso de la excitación vibratoria a distancia!-. Para eso, sólo tendrá que echar un vistazo al capítulo sobre “Amor manchado”, en el que, además de contradecir al Papa, indicando que el preservativo puede ser eficaz en la evitación de esa ITS ya cronificada, el sida, recupera la descripción de Ulrich von Hutten sobre los “furúnculos del tamaño de una bellota, de los que se desprende una materia tan hedionda que quien se acercaba al olor se creía ya infectado”. Pero no les vamos a dejar con mal sabor de boca, así que busquen a las reinas británicas del semen entre las páginas del volumen y descubran que hubo un tiempo en que las feministas también defendieron la pornografía.

Las razones del deseo. Sharon Moalem. Ariel. 253 páginas.