Las afinidades electivas

LIBROS - LAS AFINIDADES ELECTIVAS¿Debería el matrimonio concluirse a los cinco años? ¿La tortura de Eduard ha de ser perpetua para Charlotte? Como en una tabla de la verdad para amantes de la lógica vemos las posibles combinaciones de cuatro personajes en un espacio aún por construir en el que Mittler de momento no puede intervenir por no estar del todo trastocado. Respondiendo quizá al primer interrogante, han de llenar la casa ante la necesidad de dos alma en peligro, la del capitán Otto, amigo en apuros de él y la de Ottilie, perdida en el internado.

El juego no es más que la ejecución de un trazado de jardines en el que los protagonistas se deslizan salvando rocas y amonestaciones por esa cercanía que Charlotte siente hacia el capitán, tan recriminable como la sensualidad que la dulce Ottilie causa en el conde. En estas duplicidades, el divorcio es visto en distintas fases de la novela como la salida a este prisma de intimidades que se concluye en el hijo concebido por los amados transfigurados en amantes.  A la luz de la cordura la madura Charlotte pone distancia frente al capitán al que, sin embargo, promete la ayuda del marido, mientras Eduard sigue elucubrando un futuro con la joven del diario la más aquejada de romanticismo del cuarteto.

En esa óptica de superación de las mayores adversidades hace acto de presencia Luciana, la hija de Charlotte y un arquitecto sobre el que pone su mirada la anoréxica Ottilie, que entrega su pasión al propio tormento, casi en ascesis como terminarán propalando los habitantes del pueblo, mientras Eduard afronta el desgarro interior marchando a suicidarse por nobles valores en el frente, muerto ya el fruto de ese amor fantasmal con su esposa e imposibilitados para imponerse a ese mundo lánguido de pianos y afinidades mal cuadradas.  

Las afinidades electivas. Johann W. Von Goethe. Mondadori. Barcelona, 2007. 278 páginas.