La esposa del Rey de las Curvas

LIBROS - LA ESPOSA DEL REY DE LAS CURVAS Una portorriqueña seguirá esperando al periodista del puente aéreo que nunca viajará para hacer ese reportaje que le debe, aunque Raquel Quiñones, su exmujer no sea ya impedimento para esa relación sin apellidos. Casarse con una funcionaria de la palabra, voraz acumuladora de libros destinados a la muerte de estante es terrible para alguien que complica sus horas en explorar la condición humana a través de sus escritos y más aún poder seguir su vida en los cuadernos informáticos de la celotípica esposa. Porque a veces el balcón del que nos agarramos no va a durarnos mucho como al profesor Iriarte, récord velozmente caduco de su propia hazaña o las esperanzas en ese intercambio que fueron miradas entre la tía Herminia y el prusiano rondón, al convertirse en palabras, pierden el encanto, dejando como secuela una cruel clarividencia en la amojamada parienta, sabedora de los riesgos del talco Yardley y toda una manada de elefantes en casa de un moribundo.

Acomodado a los pies del lecho de su amigo y su esposa, encontramos a Peruvian Apollo, aquel amigo de la infancia al que admiramos, hoy denostado por todos, después de una boda de felicísimo pronóstico y fatal desenlace que no hizo bien callo como la historia de Suspiros y la chica Pazos en la interminable avenida Salaverry. Lugar al que regresar antes de los treinta años que Sebastián aventura le tomará restañar las heridas que Cuba le ha causado, y sin duda menos recuerdos a escatológica confusión que la detestable Bolonia en la amante de Sumalavia, mártir de su maniático empeño.

La esposa del Rey de las Curvas. Alfredo Bryce Echenique. Anagrama. 172 páginas.

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