Sombras de mariposa

LIBROS - SOMBRAS DE MARIPOSA: LA EPOPEYA DE LEOVIGILDO, REY DE LOS VISIGOD OSManoseca, Wilya, no podrá ser nunca guerrero visigodo, su discapacidad le aparta de la gloria en la corte de Leovigildo, su tío, pero con Hilde templará la espada del monarca de Toletum.  El autor aprovecha el personaje de este niño para contemplar las luchas  de poder en el reino de un padre, incapaz de ajusticiar al insurrecto Hermenegildo, acuñando moneda y aclamado en Hispalis por los nobles y las transformaciones en el pensamiento. Galmerico, preceptor del pequeño Wilya, amedrentado por esos ángeles de alas siniestras, rebate a Isidorus ante los polemistas esa admitida finitud de la tierra, proclamando un universo de hombres cabeza abajo en el otro lado de la esfera terráquea.

Los manejos de Ingundis, en los que no cae Goswinta, el amor paterno del águila, traicionado por uno de sus polluelos, el primogénito, la soltura con la lanza de Recaredo  enseñan al muchacho el funcionamiento del chaturanga, donde somos víctimas de nuestras decisiones. La de Hermenegildo, toda una afrenta al padre, abrazar la fe de los trinitarios, a la que se convierte Columkill de Gallan, escupiendo sobre el arrianismo y los dioses de ese lobo negro que es Argimundo en la batalla. El sueño de Wilya es la vigilia de Leovigildo al que acompaña en la toma de Corduba y la lectura el bálsamo por haber perdido a su primer amor de fragua; Valentia será el castigo a la deslealtad y no la decalvación, o las manos cercenadas, mientras Wildigerno ofrece al hijo de Liuva un escabel tan desproporcionado como las infamias palaciegas de esa vulgar culebra armada de muerte y exilio contra los conjurados, visionario de esa nueva tierra de diversidad que se impone.

Sombras de mariposa. Guillermo Galván. La Esfera de los libros. 796 páginas.