En el límite

En el límiteRamiro Calle escribe este ajuste de cuentas con la vida, quizá consigo mismo, después de casi tomar pista por el ataque de una listeria que no supieron diagnosticarle a tiempo. Y decimos consigo mismo porque el célebre autor de libros de autoayuda se acusa ante el confesionario del lector de haber ingerido leche sin pasteurizar, bañarse en aguas de más que dudosa salubridad en paisajes de inacabable belleza, donde esperan voraces miles de “animalillos sedientos de sangre”. Sri Lanka, la India habían sido los centros espirituales de los que el pionero del yoga en nuestro país extraía el reposo para ese ansia y reconoce no haber estado preparado para el dukkha.

El tránsito por ese tiempo sin espacio de la estancia hospitalaria hace más presente la muerte en su vida y su sentido igualitario, pero sobre todo, la voluntad de potenciar la vitalidad y el amor que entregar en forma de cariño o compasión a quienes nos encontramos en esta vivencia ilusoria. Ramiro no quiso comer de momento del festín del más allá y ayudado por el cariño de muchos a los que pone cara en su recuerdo se volcó en sobrevivir desde la consciencia residual del que, aun atiborrado de medicamentos ejercita su pranayama.

El profesor tuvo maestros de UCI que le enseñaron a las paradas obligadas que hace la vida por nosotros y pupilos, cambiados en sabios, intentando retener en la recuperación al desbaratado yogui, sediento de libertad, incluso de la que consiste en desatarse de lo que te impide contemplar.

En el límite. Ramiro Calle. Kailas,  Madrid, 2010. 198 páginas.

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