El judío de Shanghai

LIBROS - EL JUDIO DE SHANGAI (PREMIO FERNANDO LARA 2008)Puede que le duela el lado del pueblo o puede que se identifique más con el Gólem colaboracionista, con ese Leon Blumenthal que se embarca en el Conte Biancamano y deja en el muelle toda su condescendencia con el enemigo. El libro de Calderón, premio de Novela Fernando Lara 2008, le hará moverse de forma pendular entre situaciones con regusto a Durián y momentos que exhalan Nube Perfumada. La novela crea un escenario cálido pero desconocido de figuras desatendidas por la suerte que deben ascender por la escala de Jacob de ese gueto judío en territorio conquistado por el ejército nipón, en un Shanghai donde todavía los apellidos de Fukuda pueden quedar manchados por las ignominias del coronel Fukuda en Hongkew.

También él, traidor a su patria por la pasión, confiesa en esta novela de emociones contadas la obsesión por apoderarse del único cuerpo que no podría someter como los miles de decapitados en el malecón del Bund. Zemin, el hijo de la lana y el lino, queda como probatura de que la amalgama es aún posible en tiempos de barbarie, en ausencia de chu y ji, lealtad y justicia. Y frente a tanta reclusión de la cordura, las mujeres, Norah, esposa del doctor Niboli, cónsul de país fascista, y Lady Warrior, la esclava sexual decisiva en el desenmascaramiento de los planes de devastación japoneses, repugnada por el festín de la carne de los invasores en su país. Y no sólo hablamos de a qué sabe Jiaodi… Son ellas las que siguen alimentando pese a todo con su entrega a las golondrinas de Toller que Czollek recuerda en su alocución radiofónica clandestina.

El judío de Shanghai. Emilio Calderón. Planeta. Barcelona, 2008. 330 páginas.

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