Un traidor como los nuestros

LIBROS - UN TRAIDOR COMO LOS NUESTROS Los contendientes de la guerra fría del siglo XXI ya no tienen botones rojos que pueden hacer estallar el mundo y el vicio no es el que fuera en los salones galantes. La corrupción moral viste hoy de iniciativa bancaria y Le Carré no ha perdido ocasión de denunciarlo ni de que el malvado de su última novela sea el taimado Dimitri Krasnov que se cuela en las plácidas vidas de Gail y Perry. La pareja descansa en la isla de Antigua de las divagaciones de él sobre si olvidar su brillante trayectoria académica como “catedrático” en Oxford –según el matón Dima- y abrazar la fe del maestro vocacional en una escuela de secundaria. Nada de esos planes de sosiego le prepara para las transacciones al más alto nivel que se avecinan en un día soleado y desde luego sólo se le ocurrirían frases sacadas de una mala novela para narrarle a Gail los acontecimientos. Afortunadamente ella es parte esencial de este enjambre de terroristas, traficantes de drogas, redes de comercio sexual que juegan la partida.

El crimen organizado está detrás del blanqueo de dinero que corre veloz “entre esos rusacos” como asegura Ted, el compañero de bufete de Gail Perkins y el autor más conocido de historias de espionaje demuestra saber la evolución de un mundo de mentirosos por la patria, los diplomáticos, y gente mendaz que salva su pellejo, los políticos, con los que Perry Makepiece tendrá que mediar. Están en juego las niñas de la familia de Dima, un canalla desesperado a punto de firmar la que puede ser su sentencia de muerte, salvo que el asilo político por el que contacta con los turistas británicos limpie su expediente manchado de dinero sangriento.

Una trama construida como un partido de tenis, muy presente en la narración, donde aparece hasta un inmutable Roger Federer batiéndose con Sördeling el verano pasado; Perry, obligado a ir de un lado a otro de la pista parando las bolas, trasladando la información a los apparatchiks ingleses del MI6 sobre los sucesos de Mumbai o escuchando perplejo las langostas por las que pirran los señores de la guerra en la desolada Afganistán. Su interlocutor, Héctor Meredith- que a su vez debe mantener al tanto a Billy Boy Matlock, el hombre de la City-, devoto de la justicia universal, sentido por el que no descarta reclamar las tierras de la abadía de Westminster, pondrá a prueba la encantadora intuición de ella y la agilidad mental del profesor. Entre medias, la presencia del molesto Luke interfiriendo, mientras manipula cajas verdes con botones para situaciones de emergencia.

Un traidor como los nuestros. John Le Carré. Mondadori, Barcelona, 2010. 395 páginas.

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