Saber parar

Oscar Niemeyer intentó dibujar una línea del horizonte donde la belleza también fuera para los pobres, nuevas ciudades en las que todos fueran iguales y con ese aire que necesitamos edificios y personas para respirar… Ésa era su invención en los tiempos lejanos de las utopías posibles. Lamentablemente estamos colmatando la paciencia del suelo -y no sólo del inmóvil- en Madrid.

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