Pensamientos impuros

borrazás.jpg¿Detrás de cada hombre inspirado hay una mente femenina? Desde luego la de Marta es toda una voz homodiegética, entregada a cumplir ese papel subsidiario en los textos de Xurxo. A lo largo de esta sucesión de acontecidos el narrador gallego acosa distintos momentos de su vida para contarlos desde diversas conmociones, la primera, en muchos casos, esa reflexión comprimida en sentencias casi aforísticas, la segunda, la deglución del relator. En los tropiezos de esa rutina tranquila nos topamos con tres tenores, sus amigos pintores que contrapuntean al metódico escritor, ecologista sufriente de sus propias neurosis, provisto del insecticida con el que destruir cualquier prueba de la mezquindad de quien se complace en el sufrimiento vicario.

Comunista de hormiguero, Xurxo Borrazás, el Karallán, para sus amigos, retoma sucesos en apariencia intrascendentes como ese mensaje en el buzón de voz de Farruco o la eugenesia de vecindario en materia canina para ofrecer al lector sus disquisiciones, en las que, en primera persona va repartiendo el juego de sus escrutinios. Pero quizá estemos simplificando la teoría fractal de esta novela que persigue esos unicornios esenciales, los que se esconden tras la insistencia de sus pensamientos, intrigados en trazar los límites del arte y la realidad tanto como en captar las emisiones de esa Askar donde se difunde el correoso mensaje de la docilidad nazi o en comprender el universo catecumenal del Vaticano para así poder explicarle a su hijo el baticao del Estado más pequeño del mundo.

Alicia González

Pensamientos impuros

Xurxo Borrazás

Pulp Books, Cangas do Morrazo, 2011

216 páginas

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