Los motivos de un hundimiento

rear-interior-titanic-construction–  Víctima de la soberbia, la torre de Babel de los mares.

– Las advertencias inútiles del Rappahannock sobre los témpanos

–  Muchos personajes de incógnito. Vidas fingidas como la de Juan Monros, ayudante de camarero políglota, intérprete para la familia, que verá cumplido su sueño de viajar y será sepultado en alta mar.

–  Un naufragio es un buen modo de desaparecer. Encarnación Reynaldo, la pasajera fantasma

–  El ragtime de la evacuación o un vals o la gaita de Daly en tercera

–  No es que no hubiera pobres, gente de tercera española, en el Titanic, sino que el inglés no se nos da bien

–  Un nuevo retraso por la huelga del carbón, la colisión evitada con el Nueva York en ese chasquido que anticipa el desgarrón del iceberg (otro retraso de una hora), la bandada de gaviotas como funesta comitiva en Cherburgo (¡sin paraguas?), las premoniciones de Fermina, la sirvienta de María Josefa, sobre que se repita el desastre del Reina Regente.

–  Salvarse es cosa de sexo. Unos juegan, ellas leen (apartheid por sexos)

–  Pánico sofocado con hachas y pistolas ¿pudo haber algún español? Picardía española para salvarse, un 70% de supervivencia

–  Mujeres que enseñan a remar a los marinos, conflictos de clase en los botes

–  Los boletos de empeño en el cuerpo de Juan Monros y los de lotería que luego vendería Emilio

–  Comprar un cadáver para sobrevivir, retomar la vida tras el Titanic

–  Las postales ficticias y postmortem de los Peñasco desde París

–  El rezo de Víctor en cubierta, tras su “Pepita, que seas muy feliz”

– Fermina alerta por la parada de motores toma su estampa de San José, saltando como un fardo

– Un barco cargado de opio y sangre de dragón

– Julián salva a Emilio, herido mientras la ballena se hunde

– Esa llave en el bolsillo de Blair deja sin binoculares al barco

– Cambiar de planes para embarcar en el Titanic, Servando Oviés

– Retraso de 20 minutos por la negativa de las mujeres a embarcar, ½ hora retenido el personal del restaurante, franceses e italianos, sospechosos, plegables a la deriva

– Morir por un código de honor

– Primera reunión de Ismay y Pirrie en la hoy embajada española en Belfast para construir la joya de la White Star Line

– Ruido ensordecedor en los astilleros de la Harland y Wolff. No se supo escuchar las crujías

– En el Titanic se podía pasear por el ayuntamiento de Belfast

– No se salvó ninguno del grupo de garantía, premiado con un naufragio

– Una pena que iceberg Charlie no llevara el barco

– Orden de vigilar el hielo (Symons y Jewell) en esa noche sin luna y gelidez en el nido de cuervo

– Seis tripulantes quedan en tierra gracias a las pintas en The Grapes

– Miseria, Mellors zafándose de la mujer son salvavidas, Clench diciendo que los gritos son de tripulantes, el hombre disfrazado con el chal, frente a Whilems que acaba la partida

– Absolución en masa, racimos condenados a la muerte

– Andrews con la mirada fija en “Aproximación al Nuevo Mundo”

– Sólo ha sido un iceberg, dice un tripulante, ante la incredulidad de Edgard frente al insumergible o Carrau, el bon-vivant

– Carta maldita de Edgard a su novia deseando que se hunda el Titanic, olvidado por los catalanes

– Silencio de décadas de Winnie

– Los gritos de la muerte, ruidosas chimeneas

– Andrews diagnostica dos horas de agonía al buque

– El SOS del barco

– El trato de favor a Ismay

–  Los Strauss atados a las tumbonas para morir juntos

–  El sudor del capitán Smith

–  MacCay Bennet recupera los cadáveres

–  Restaurante a la carta

–  Música en la decoración

–  Carga de suministros en Viernes Santo

–  La tragedia de Southampton

–  El osito de Gatti, amuleto fallido

–  El honor y la gloria coronando el tiempo en la escalera

–  El querubín de la antorcha ilumina el macabro final

–  Primer barco con ascensores

–  Historias no truncadas como la de buscar mercado para Schweppes

–  El hermoso dragomán egipcio

–   2222 pasajeros, cabalística nipona

–   Exposición canina a bordo

–   A la mesa a golpe de clarín

–   Artagaveytia, superviviente del porfiriato

–   Himnos para los que están en peligro en el  mar, se cantaba en segunda

–   El collar de perlas de 300 años de la condesa Rothes vuelve al mar

–   No consigue la cinta azul a la travesía más rápida en el Atlántico Norte

–   Trozos de hielo en cubierta tras las primeras alertas

–   Jack Phillips rechaza los avisos del California, saturado de mensajes

–   Fleet y Lee avistan en la niebla el desastre antes del choque por estribor

–   Inundación de la sala de calderas, aunque se salvan el maquinista y el fogonero

(Anotaciones tras la lectura de “Los diez del Titanic”)

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