Vieni via con me

Deslegitimación, es lo que espera al que saque pecho frente a la máquina del fango, uno de los temas recurrentes de Roberto Saviano, también presente en este “Vieni via con me“.  Ya no le da tiempo a Silvio a ahogar con sus propias manos a este napolitano que se atreve a recordar que es la sociedad quien escoge a un cretino y lo elige para regir los destinos del país. Porque la máquina del fango no ha logrado llenar de inmundicia todo, pese a emplearse arteramente en implantar una red clientelar que hace a muchos enmudecer ante un crecimiento económico de turbias paternidades. Por denunciar todo eso Roberto Saviano ha sido como uno de esos muertos que camina como Carmelo Novella.. Por eso y por quitarle el polvo al juramento de Mazzini a la Joven Italia, en directo, delante de miles de espectadores que consiguieron encumbrar un programa televisivo incómodo, a pesar de que, vista la dignidad de sus proclamas, quisieran desgastarlo con mecanismos de censura indisimulada.

El autor de “Gomorra” se planta en el plató trasplantado en libro para difundir la voz de los disconformes, salvando a la víctima de la desesperanza, aun sabiendo que hay que ponerse guapo por si ése es tu último día gracias a un mal disparo. No necesita grandes frases; la rotundidad de su mensaje es la de quien transmite que esa tolerancia fisiológica nos hace cómplices y que sólo el talento y el convencimiento de poner en marcha una corriente de acción honesta conducen a la transformación de esa sociedad cansada de que le corten el aliento. Vertederos ilegales controlados por la camorra, construcciones con anomalías que no resistieron el seísmo de L’Aquila, los túneles que conectan a la ‘ndrangheta del sur con la criminalidad organizada de guante blando en el norte y sobre todo, con la hipocresía, ejemplificada en esa jerarquía eclesial que niega el derecho a la muerte digna, mientras cantaba salmos en los funerales de Franco y Pinochet.

Vente conmigo.Roberto Saviano. Anagrama, Barcelona, 2011. 215 páginas.

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