Escaparates

P1080561Nos ponemos una chapa en la solapa como el que se adorna el cabello con un prendedor. La ideología hace ya mucho que se transformó en un instrumento de identificación social, algo con lo que sentirse parte del grupo y no tanto un argumentario dotado de contenido. Necesitamos tantas chapas distintas como señalizadores de nuestra individualidad podamos imaginar, porque la unicidad es ahora el valor máximo, aunque  queramos con ello contribuir al tiempo a nuestra aceptación gregaria. Necesitamos ser más nosotros, pero si perder de vista el rastro de la manada.

Hablando con un profesor universitario me comenta que la Sociología ha ido perdiendo su lugar en el escaparate público, desplazada por la Comunicación y las Ciencias Sociales. Me pregunto si el exceso de taxonomía, la fragmentación llevada al extremo no ha cooperado en la agonía de estas ciencias, hermanas antes y ahora en disputa por las migajas de la atención de sus posibles clientes. Y en cualquier caso, pensando en esa cultura de grandes espacios vacíos, esas mastabas profanadas por los ladrones de tumbas -la cultura muchas veces no es más que eso, sacar a pasear a muertos ilustres-, pienso que son malos síntomas estos de que no nos preocupe ni analizarnos como sociedad ni dotarnos de herramientas simbólicas para avanzar.

¡Voy a poner el Sálvame para seguir ahondando en los mitos!

Anuncios