Flamenco. Pasión, desgarro y duende una historia fotográfica desde 1970

flamencoQuizá porque José Lamarca estaba acostumbrado a fotografiar “golondrinas” ha sabido detener el movimiento de esta tribu de nómadas del flamenco. Como aquellas de Argentina las figuras del cante y del baile saben de la entrega a un trabajo estacional en el que hay que volar siempre a tierras cálidas donde se aprecie su duende. La otra parte del tándem corre a cargo de Elke Stolzenberg, una gitana rubia, alemana por accidente, que en lugar de hacer fotos caseras de estudio para agarrar la domesticidad de los grandes, pinta la tensión en escena. Envenenada por el tablao de Ciro la fotógrafa intentaba retratar una y otra vez lo inasible.

Esta caja de instantáneas armadas como un libro traen al espectador el baile casi cortés de Antonio Mairena en el homenaje a Juan Talega, que nos suena a un “ya no es eso”, aunque el gesto de Fernanda de Utrera, su tocar de palmas lo veamos también hace poco en la última luz de Farruco en el Centro Cultural de la Villa de Madrid. Un arte cambiante que conserva el mismo genio de gentes como María Soleá posando, porque hay que hacerlo quizá, envuelta en la inquietud de de arrancarse en el cuerpo, esa misma que tiene Pilar López, ya una llamita allá por el 99.

Ojeando encontrarán la teatralidad de Merche Esmeralda, la naturalidad de Tía Juana la del Pipa o el viento que es Blanca del Rey, toda una en su mantón. Son gentes que saben que esa fotografía que se inmiscuye es parte del sacrificio del espectáculo y que miran de frente al objetivo, aunque cuando éste saque sus mejores tomas es cuando entromete en el momento extático de Carmen Linares en la Gran Vía o de Chaquetón y el Lebrijano en ese olvido de todo que es la pena del cantaor o el imponer la postura del talle de las bailaoras. Fotos con guitarras, tabaco y familia, casi todo blanco y negro, porque sólo la trama de grises permite devolver la escala de silencios y sonidos al lector.

Flamenco. Pasión, desgarro y duende una historia fotográfica desde 1970. Elke Stolzenberg y José Lamarca. Península. Barcelona, 2012. 134 páginas.

Anuncios