Antología de poesía checa contemporánea

 

checa.jpg La candidez rural de Karel Šiktanc, de pliegues fornidos y una jerarquía de valores que incluye la caricia al zorro a contrapelo y la seriedad del hielo; poemas de café, bar y curdas en los versos de Zbyněk Hejda, con el dolor de la ternura repetida y el supremo abandono, pese a compartido en ese “silencio como castigo” que se masca como la ausencia. De ahí la belleza de reconocerse en los muertos, irremediablemente presentes, cual perros de poeta, lean a los clásicos chinos o no; con Jiří Gold nos dolemos de los pájaros cicatrizados en el aire que dejaron y nos guardamos las piedras del hogar para darnos ánimo frente a ese universo inhóspito que se aleja con su aliento; Petr Král es el de “los insonoros campos de concentración de la mañana”, en abierto contraste con el ruido circundante de un mundo donde el agua envejece y las rosas carnívoras del sexo manchan los garajes; más salvajemente mordaz la muerte de moco colgando de Ivan Wernisch, admirador del valiente onanista que apuesta sus cartas al amor propio y blasfemo observador del enano del tocadiscos en su tiempo libre; Marie Šťastaná y sus miedos que no se aguantan y respiraciones contenidas en esas paredes a las que volver siempre para perecer en los colchones que diría Kateřina Rudčenková… No dejen de leer la traducción de Patricia Gonzalo de Jesús porque aún les queda amodorrarse leyendo con Jiří H. Krchovský los horarios de los ferrocarriles checos y escuchar el aleteo de los cisnes al salir del agua con Ivan M. Jirous, para sentarse en paz ante el cementerio de pelota de tenis de Petr Borkovec.

Alicia González

Antología de poesía checa contemporánea

VV.AA.

Pretextos. Valencia, 2013

398 páginas

Anuncios