Cosas que siempre quise contarte

Miguel-Rios-Cosas-Que-Siempre-Quise-Contarte  Conocedor de la alianza alquímica con el público, la confesión del rockero para explicar ese Bye, bye, Ríos es la falta de energía de un Narciso que se intuye acrítico a corto plazo y quizá el haber perdido ese placer físico que aportaba la contracultura en los tiempos en que Alfonso Guerra daba caña en Las Ventas a los poderes fácticos y con espectáculos tan inusuales como sus propuestas de mezclar las evoluciones circenses de Los Bordini con sus equilibrios musicales para escapar de las presiones en el tiempo del cambio. Entre esa despedida el cantante repasa la emoción de la madre hacendosa al escuchar a los camareros saludar por su nombre a la incipiente estrella que cobra las tres pesetas de su primer éxito con una canción dedicada a la conquista de su hermano. Será ella la que sentenciará “¡qué fea es la vejez en un escenario!”. El chico que observaba a los locos entre rejas en la poca escuela que digirió, se coloca por la modernidad de un rock del que es precursor en España, sin perder la cordura en esta profesión donde es fácil olvidarse de que uno no es más que un Sísifo en el tobogán.

Cosas que siempre quise contarte. Miguel Ríos. Planeta. Barcelona, 2013. 400 páginas

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