Bal-can-can

Un Vito Genovese salvado de las aguas, una promesa en el lecho de muerte, la suegra que se te muere y un pobre perdedor abocado a ser el héroe que todos sacamos en ocasiones excepcionales

Tráfico de seres humanos, una religiosidad mezclada con superstición, crimen organizado, violencia, corruptelas y mucho humor negro constituyen los ejes sobre los que se articula esta película de Darko Mitrevski que parece haber querido resumir en su cinta todos los prejuicios que se manejan en Occidente sobre los Balcanes en la historia de este desertor.

No falta el cadáver sin nombre en la morgue, en ácido homenaje a todos los muertos que tiene a sus espaldas la historia de una región habitualmente calificada de convulsa, pero con tantos lazos en común como podrán detectar en el film.

Бал-Кан-Кан es una amarga sátira macedonia de la picaresca convertida en arte, de la capacidad de supervivencia de gentes sometidas a veces a los designios del instinto más ancestral que une a Vasko Todorov y Branko Ognjanovski en una hermandad de sangre, a pesar de la distancia y otras a las confabulaciones de la peripecia diaria que hacen de los protagonistas Trendafil (Vlado Jovanovski) y Ruza (Zvezda Angelovska) héroes cotidianos. No se crean lo de que Trendafil es todo un Rambo como se ha venido diciendo por algunos críticos, más bien es un personaje de Tarantino, cuyas hazañas no son más que el resultado de la bonhomía o la desidia en la mayor parte de las ocasiones, salvo cuando vean aplicar las más surrealistas soluciones al traslado del cuerpo de su suegra en una alfombra por todos los Balcanes.Un Homer Simpson en perpetuo viaje o un Odiseo sin más que intenta regresar a su Ítaca particular, hasta que se ve obligado a recurrir a Santino (Adolfo Margiotta), al que le puede más el honor y la sangre que su plácido negocio de sexo en Italia.

 Alicia González

Ficha técnica

País: Macedonia, Italia, Reino Unido.
Año: 2005.
Duración: 89 min.
Género: Comedia, drama.
Reparto: Vlado Jovanovski, Adolfo Margiotta, Zvezda Angelovska, Branko Đurić.
Guión: Darko Mitrevski.
Producción: Darko Mitrevski, Alessandro Verdecchi,Gianluca Curti, Loris Curci, Robert Naskov.
Música: Kiril Džajkovski.
Dirección: Darko Mitrevski
* Mención especial del Premio de la Crítica rusa en el Festival Internacional de Cine de Moscú de 2005.

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