Todas las canciones

Resultado de imagen de Todas las canciones  Luis Alberto de Cuenca  Visor. Madrid, 2014  120 páginas  10 € Cenizas son ahora las llamas de aquel incendio de vida plena que el poeta apagaba con mezclas explosivas para el gollete y risas en la orfandad de los jóvenes desnudos, cuando todos los cuerpos eran jardines. Irma la Dulce que se va, pero regresa, zarinas asustadas en fiestas imposibles con revolucionarios donde corre la coca y oponentes masculinos que claramente definiríamos como políticamente incorrectos en materia de violencia por su gusto por los cadáveres de sus musas.

Luis Alberto de Cuenca resucita noches sin fin, vividas como derrotas para los ángeles rebeldes, borrachos de un deseo que beben a grandes sorbos. Un universo de sirenas de valla publicitaria, poetas con mala estrella en el amor hasta que se vuelven especiales, aflojan la ropa a la contrincante y sienten la sangre chorrear por las tijeras de su próxima víctima y chicas afiladas para las garras de sus lobos o de los que están dispuestos a mutilarse por sus abrazos canónicos.

Canciones con “extracto de tragedia” y sin embargo, una alegría chispeante de madrugadas blancas que hacen arder el recuero del autor. Si al tomar el volumen entre sus manos se les van los pies no se molesten en buscar en Google, la Orquesta Mondragón o Loquillo están detrás de esos ritmos que no se pueden sacar de la cabeza.

Alicia González

Todas las canciones

Luis Alberto de Cuenca

Visor. Madrid, 2014

120 páginas

10 €