“Usan mi obra para crear odio”

ipp Entrevista a Yahya Hassan

En el último poema dices que eres un combatiente de la palabra. No sé si te sientes preparado para el peso del éxito…

Yo no lo veo como una lucha en sí misma, hago declaraciones cuando tengo que hacerlas o cuando puedo, y escribo poemas cuando estoy inspirado para escribir…

Creo que había un cierto malestar en ti, porque en una entrevista decías que se te estaba malinterpretando y que mucha gente en lugar de ver el diálogo que tú pretendes todo se percibía como un ataque: todas las comunidades, la islámica, la danesa, los jóvenes, las generaciones anteriores… En realidad, eres un incomprendido literario, ¿no?

Es una gran frustración, por supuesto, porque las experiencias que he compartido con la población danesa en mi obra las usan para crear odio y divisiones. Para mí es incomprensible que hagan eso en vez de utilizar mis vivencias como base para decir qué podemos hacer para resolver los problemas a los que aludo en mi obra.

Has dicho en un artículo que no todo en tu obra es antisistema, antiIslam, que hay un mensaje conciliador. ¿Se te está utilizando desde cierta agenda política en una línea que no es la que tú querías? ¿Estás siendo un juguete roto de los políticos de tu país y en general de Europa?

Pues sí, es mi impresión.

Aseguras que en la lírica engañabas más y que eras más objetivo en la prosa. Leyendo tu libro me extrañó que hubieras elegido las versalitas para el texto y que no hubiera puntuación. No sé si es por una voluntad de querer ser incómodo desde la primera línea, de no poner ninguna facilidad al lector.

No, de ninguna manera es la intención. Yo no creo que dificulte la lectura el que sea letra mayúscula o minúscula, con o sin puntuación. Hay muchísimos poetas que no la utilizan… Utilizar minúsculas me parecía visualmente feo.

Realmente usas muy poca descripción y sin embargo, el libro es casi fílmico. ¿Surgió de una forma espontánea al escribirlo?

Pues me quedaría con que ha surgido de forma espontánea.

Pones todo en cuestión como si todo para ti fuera susceptible de serlo…

Yo creo que es una señal saludable cuestionar las cosas, en general, tener dudas, y yo de hecho, he cuestionado aspectos dentro de mi familia y todo lo que me ha rodeado fuera de ella. Estas dudas las he expresado a través de mis poemas.

Otra de las cuestiones que surgen leyendo el libro es que estás en contra de que la identidad sea una cualidad otorgada por el otro. Están los palestinos frente a los sionistas, los inmigrantes frente a la sociedad de acogida…

El conflicto de identidad surge a raíz de que todo el mundo, todo lo que te rodea intenta capturarte de alguna manera, hacerte suyo. La extrema derecha ha intentado atribuirme opiniones, actitudes, explicar al exterior quién soy y cuáles son mis posturas. Lo mismo ha pasado con los extremistas musulmanes que también han querido explicar e interpretar quién soy, qué opiniones tengo y qué posturas tengo y un montón de otras personas e instituciones, municipales, estatales que me vienen a decir “sabemos exactamente quién eres y qué piensas”. Eso de por sí es una dificultad, el que todo el mundo intenta hacerte suyo, porque crea confusión, no tanto para mí mismo que sé exactamente quién soy y qué opino, pero sí hacia fuera, hacia el exterior.

Una imagen del libro dice algo así como que “la ventanilla del autobús separa la armonía del caos”. Y quizá, a pesar de que el libro tiene un ritmo muy rápido y violento, tal vez ese espíritu es el que no se ha leído en el libro y no todo es la vida del chico marginal, sino también la vida del lector entre las cajas robadas…

No ejerzo ningún control sobre los medios de comunicación que tienden a fijarse más sobre los temas de violencia. No tengo la culpa de que la mayoría de los medios de comunicación se fijen más en los temas de violencia y abusos.

Para los lectores españoles que no sabemos danés existe una dificultad, porque se habla del ritmo de tu poesía y una cierta musicalidad que está cerca de lo que pueda ser el rap…

Para mí hay una estrecha relación, cohesión entre lo que escribo y cómo suena, cómo suena cada línea, porque luego se va a leer en voz alta y para mí el sonido, el ritmo es muy importante.

¿Cómo llevas ser el Saviano o el Salman Rushdie de la poesía?

Está claro que éste es mi libro debut y no entiendo la comparación con Salman Rushdie, no tenemos la misma nacionalidad, no tenemos la misma edad, no escribimos en el mismo género, no tenemos los mismos temas. ¡A la mierda Salman Rushdie!

©Alicia González

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