Horla City y otros

horla No somos los de antes, ni siquiera cuando queda un testimonio gráfico de nosotros, afectos al riesgo en las vías del tren, ni aquellos que masacraron la playa con su presencia con olor a bronceador. Únicamente el armario materno extermina la separación con quien ya no está. La conciencia del propio yo se busca en el espejo y la transformación del espacio –donde antes fuimos libres- hoy ocupa la nevera y el deseo antes raudo y fílmico, hoy es sólo desecho familiar –sea la madre muerta a la que llevar flores o el padre con el que trazar puntos de coincidencia-. Ídolo caído, derrotado por la vejez, que no borrado por el paso de la muerte, en ese lugar a oscuras en el que ya no puedes librarte de tu propia basura.

Los momentos únicos atraviesan la noche para refrescar al escritor desde la oscuridad esencial que algunos alejan malgastándose en los flippers y otros salvan acoplándose sexualmente pese a la cortina de baño. Mientras el escritor la ahuyenta con un lenguaje que sirve de vallado a su vivencia a la muerte que acecha golpeando la rutina, vista desde la ventana como si se tratar de un cuadro de Hopper. Exiliado antes de serlo, se anticipa a la soledad interpretando los esqueletos luminosos de la feria o los globos abandonados a su suerte tras la fiesta, escabulléndose frente al miedo gracias al abrigo de la psicología.

Aliciaa González

Horla City y otros

Fabián Casas

Seix Barral. Barcelona, 2014

208 páginas

17,50 €

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