Hoy

hoy  ¿Qué sería del perro sin la noche? Juan Gelman apresta al lector a ese hueco de la muerte donde Dios se pierde y cobra inexistencia de la mano de la alocada experiencia, inconsciente en los límites sin freno. Allí, en la nada, es donde la unión se consuma, porque la contradicción recorre la reflexión del poeta, exiliada del goce en el momento en que se autosatisface. Capitalista violento, Gelman acapara futuro, una vez que palidecieron las inocencias de la infancia con el trasegar del morir ante los medios de comunicación, ocupados en matar un poco más a esos pájaros que anidan en todo el poemario.

El escritor argentino reclama una indignación que no perezca, normalizada por el miedo en constante presente, pues desordenado el paisaje mental por efecto de la desolación y el mal aliento del mundo sólo resta preguntarse “¿cuánto tiene que esperar la esperanza?”. Podría parecernos un desertor interior, pero ahí lo tienen, reivindicando lúcidamente “el derecho a las batallas furiosas del gemido” generadas por esos duelos incapaces de borrar las huellas de cada desgarro que salen a flor de piel al “mirarse la selva adentro” con la introspección del verso, inventado para nunca decir las páginas en blancos de los que se quedaron sin discurso.

Hoy. Juan Gelman. Visor. Madrid, 2014. 307 páginas. 12 €.

Anuncios