Sarajevo

sarajevo Moscas azules que husmean la noticia en las catacumbas donde se refugian los asediados insomnes en ciudades a oscuras durante años, para regocijo de niños de ojos enloquecidos. Alfonso Armada declara su honestidad al cuestionarse sobre si el relato puede ser veraz desde Sarajevo, tumba de los derechos fundamentales del hombre por el inmovilismo de una Europa a pocas horas de vuelo.

Su narración nos lleva a un frente de batalla en la ciudad, en la que impactan obuses “como pensamientos letales que no alcanzan a su destino”, pero sobrevive la esperanza desde el momento en que las armas se muestran incapaces de silenciar el Teatro de Guerra que combate desde el arte, ese irredento al desastre. En él, los periodistas observan a los sarajeveses, animales enjaulados en una guerra que ya dura demasiado para la gente real, la que muere cada día. El escritor no toma partido, o eso dice, aunque hable desde la capital de la antigua Yugoslavia, bombardeada mientras en Split se disfrutaban las vacaciones en el Adriático y reconozca su hastío de la vida civil, porque la realidad está allí donde la especie enseña su rostro más despiadado. Un libro de amor también, pero que deben leer para ver a ese niño lanzando cascotes sobre las cenizas de los libros de la biblioteca de Sarajevo o dolerse con las familias que entierran botellas con el nombre de sus muertos para preservarlos de los profanadores de tumbas que no buscan otra cosa más que leña.

Alicia González

Sarajevo

Alfonso Armada

Malpaso. Barcelona, 2015

208 páginas

17,50 €

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