Motivos Ajenos Residuos

alvesArgumentos deshechos conducentes a una verdad comúnmente aceptada, lo que comenzó siendo un motivo ajeno que abre el tiempo. Peces adormecidos, alucinados en paisajes donde la muerte aparece en un bodegón del espejo y en el retrato de pared, testigo de encuentros sexuales de cazador furtivo con una Ana Karenina que refuerza la soledad en noches de huida. Poemas de derrotas de rodillas y ciudades en un silencio doloroso y anochecido cuando “la palabra es inútil”, si bien para el de Săo Paulo “No hay banderas en tiempo fúnebre, / la procesión no contiene a la gente /ni a los muertos de este tiempo”. Compromiso político contra las celdas donde se administran los destinos de quienes aprietan los labios, mientras los periódicos miran hacia otro lado, para llegar siempre tarde a la denuncia de lo que ya no es noticia.

Desde la mirada interior del poeta brasileño los amores completan secuencias que siempre derivan en autolisis mientras pájaros agoreros se duelen de los presagios. El transcurso de los días muertos queda escrito en las horas de la desolación que avanza en las calles al ritmo de la respiración insoportable de un poeta sostenido por el grito del miedo, recorrido por arañas en ese malestar lleno de insectos y frases engullidas “por la sequedad del tiempo”, habitada por rebaños de vacas cansadas, tal vez como los que el poder logró domesticar.

Alicia González

Motivos Ajenos Residuos

Álvaro Alves de Faria

Linteo. Ourense, 2015

133 páginas

15 €

Anuncios