Interludio en Berlín

ub. la cruz del sur Desvestida para quien sabe descender libro a libro, la autora abandona el monólogo de la vida de sus primicias amatorias. Graffiteada por el dolor del amor fallido se reconstruye en un Berlín en demolición, con viento protestante que arrastrara las obsesiones y perros proverbiales.

Sepultada en el mundo adentro, reconoce su actitud finisecular de iluminarse con su propio sol negro. Al fin, la mudanza disuelve esa respiración entrecortada por la pérdida, la negación de ese yo artista. Menos mal que el zoológico permite a la escritora mimetizarse con el andar sin rumbo del leopardo. El extravío acuna el amargo existir de un pensamiento solo articulado en torno al amor para el que la poeta designa un dolor sin nombre.

Un viaje a la conciencia desde la poética y el miedo, pero con la honestidad de esas manos falsamente vacías del objeto intelectual que es el yo escribiente “en el funeral de la palabra” donde resuenan timbres de recreo infantiles y ruido de columpios. Hambre de ausencia saciada mediante las preguntas alucinadas de quien no comprende y desarrolla sus tensiones internas en cuadernos de espiral para, a modo de juego, subirse al silencio, conjugar mal que bien el dolor e interrogarse durante horas frente al muro y martirizarse con lo no dicho.

Alicia González

Interludio en Berlín

María Negroni

Pre-textos. Valencia, 2014

60 páginas

13 €

 

 

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