La reivindicación de la memoria es una celebración de la vida”

11214710_10156148246620035_3597769405916683024_n Entrevista a Ana Merino

Tuvo que perder el miedo a la noche y buscar en la escritura una “pura terapia existencial para mantener la cordura”. Desde ahí y con la inspiración de Edgar Lee Masters, Proust, Borges o Kafka, aparte de los cómics que atesora, construye la mirada atrozmente sonámbula de sus poemas. 

Puede sentirse a salvo puesto que no solo aparece en “El canon abierto” de Remedios Sánchez García, sino que Visor le publica a pesar de las reticencias que ha expresado sobre la poesía escrita por mujeres…

Lo que hace que me sienta a salvo son las ganas de escribir y los libros que van naciendo con los años. Al final quedan los poemas. Creo que el mejor balance está en el esfuerzo de los que apoyan la poesía desde todos los frentes posibles  y lo demuestran con su labor a lo largo de décadas. Visor es una editorial con una formidable trayectoria en la que yo he descubierto a grandes autoras como Emily Dickinson, Claribel Alegría,  Iris Zavala, Idea Vilariño o  María Victoria Atencia entre otras. La mejor forma que tiene Visor de expresarse es con su listado de publicaciones tanto de autoras como de autores.

Asegura que en el cómic se maceran las palabras y las imágenes dialogan con intensidad ¿quizá es poesía gráfica?

Algunas metáforas visuales son puros versos, poesía visual de primera. El cómic dialoga con muchos géneros y me aporta inspiración en todo momento.

Ha comentado que se gasta en cómics lo que gana en certámenes poéticos…

Efectivamente si gano algún premio o sumo varios bolos jugosos no dudaré en hacerme con originales. Los cómics son parte de mi biblioteca cotidiana y siempre estoy comprándolos. El esfuerzo extra viene cuando quiero adquirir las maravillosas páginas con el dibujo original de los autores que admiro.

¿Ya se ha quitado ese disfraz incómodo de poeta revelación?

Creo que nunca lo tuve. Hace veinte años que apareció mi primer poemario. Es cierto que en aquel entonces mi premio Adonais tuvo repercusión y despertó mucho interés, pero son demasiados libros de poemas como para seguir siendo una revelación. Ojalá lo sea para los que empiecen a conocerme ahora y se animen a buscar todos mis libros anteriores.

¿La escritura es el máximo ejercicio de expresión humana o solamente un consuelo?

En mi caso es pura terapia existencial para mantener la cordura y ser genuinamente feliz.

¿Siempre se da la extrañeza al concluir un libro?

Se juntan la sorpresa y una extraña emoción.

Se confiesa impúdica por necesidad en sus versos…

Mis versos me obligan a ser sincera, en esa expresión de mi verdad tal vez habite la desnudez.

¿Cuáles son los ejes de su obra, quizá la angustia, la infancia perdida, la memoria?

Yo creo que la infancia como primer poso existencial ha marcado mi mirada.  También en mi obra hay una búsqueda de la sanación y el consuelo aunque la textura de mis palabras pueda resultar angustiosa. La reivindicación de la memoria en el fondo es una celebración de la vida. La memoria nos da las claves de la vida y nos ayuda a saborear los instantes.

¿Huir de la efervescencia y perseguir la palabra nutritiva es el mejor consejo para el poeta novel?

Hay muchos posibles consejos, el de la palabra nutritiva apela a una consciencia clara de lo que pueden representar las palabras y entender cómo se construyen las miradas. Encontrar la mirada que exprese voz propia es fundamental.

La literatura hizo insomne a su padre… ¿“Los buenos propósitos” son la cura a las cicatrices de los sueños?

Efectivamente este libro es una reconciliación con la madurez. Debo aceptar que los sueños perdidos me vuelven sonámbula.

Cifra a Dios en el deseo y no en la materia o en la creencia fanática…
Cifro a Dios en el deseo como búsqueda, en deseo de mejorar, de querer, de encontrarse. En la felicidad como fórmula de lo cotidiano.

¿Tanta poesía publicada sería equiparable a esos ejércitos de parásitos de la desdicha que menciona en el libro?

La mirada que se reconoce en la tristeza también me acompaña.

¿Cómo puede salir de la crisis un país en el que cada dos días cierra una librería?
Con mucha fe en que la gente cambie, y en vez de ser cainita tratando de machacar al prójimo, compre libros. Hay personas que pasan horas navegando por las redes y opinando con saña de todo pero no leen nada, porque en el fondo no les interesan los libros. Las redes les hacen figurar, la literatura les supone un esfuerzo existencial y prefieren ensimismarse en sus opiniones. Ojalá esas personas sufran una metamorfosis y se transformen en buenos lectores. En la literatura están las herramientas para salir de muchas crisis. Los libros te enseñan a escuchar, a pensar, a empatizar con los demás,  a ser libre. Los países con millones de buenos lectores apasionados podrán salir de las peores crisis. Es una desgracia que se cierren librerías, porque con ellas se va el aliento de nuestra libertad.

El MFA busca crecer en el diálogo, ¿eso es algo que han perdido los autores españoles?

Los autores españoles están sufriendo mucho con un país en el que no hay lectores. La falta de diálogo está en la falta de lectores. La responsabilidad de esta sociedad es la de formar lectores, la verdadera democracia solo puede sobrevivir en países donde la lectura consolida pensamientos independientes y miradas creativas. La libertad viene acompañada de la lectura y la buena literatura.

¿Qué impresión saca de las primeras promociones del taller en Iowa? ¿Hay espacio para la literatura hispana en un rincón tan frío como el que reflejan sus poemas?

Estados Unidos habla español, tiene más de cuarenta millones de personas que siente esa lengua como parte de su realidad. Las primeras promociones del MFA de escritura creativa en español de Iowa experimentan con el multitallerismo y sus posibilidades poliédricas como autores. Además los estudiantes se sumergen en dos años vertiginosos que traerán muchas sorpresas. Aprenden a abrir su mirada y entender que su talento tiene nuevas texturas  con el frío.

Alicia González

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