Memoria del pájaro

pajaro Si quiere internarse por la espesura como un cazador tras su presa, éste es su libro, pues como dice el poeta, los bosques los decide el corazón. Aunque el chasquido en la floresta seguramente no le convenza de alejarse del hogar, ése “que siempre abre la puerta a nuestro barro”.

Asediado por la lentitud de la creación, Jesús Montiel le dedica su tiempo a esa herramienta de descubrimiento que es la poesía y con ella acallar “los anhelos del hombre cotidiano”. El último libro del autor granadino nos habla de la condición inapresable del agua, del dolor en el dormitorio frío donde antes conversaban los cuerpos y del arte metódico de salir cada día del Paraíso por esa condena que conlleva haber mordido el fruto del conocimiento, de cielos cerrados por la violenta decisión del hombre. Sin embargo, en el poemario ganador de la XXXI edición del Premio Hiperión queda sobre todo la “pupila esperanzada con memoria del pájaro” que es saber más allá de la tormenta de alguien “feliz como quien vive sin los bancos”. Por eso sigue localizando lugares donde “el aire todavía tiene olor de principio” y “se escucha lo que fuimos muy antes de ser dioses”. Un testimonio de belleza, pero también de caricias que atascan los relojes hasta detenerlos, de pequeñas reconciliaciones postergadas (“por fin nos disculpamos, / después de haber viajado cuántas horas / cada uno al país de sus motivos”), porque la vida también es eso, demorarse y contener el afecto, del que aprecia el beso en su plenitud pues conoce ya el sabor de la ceniza y se asoma al silencio propio para burlarse de la costumbre que empaña los ojos y transforma la realidad en tedio sin asombro.

Alicia González

Memoria del pájaro

Jesús Montiel

Hiperión. Madrid, 2016

62 páginas

10 €

 

 

Anuncios