Palabras para salvarse

zapata Arde en estas páginas un existencialismo incapaz de modificar la circunstancia nihilista de una poeta que declara vivir “como si lo supiéramos todo”. Entre esos saberes, la reclamación al amante de seguir vivo, inconquistable, autónomo para no revertir en absurdo espejo propio lo que surgió como un feliz descubrimiento. Poemas planteados como acertijos para niños con los ojos cerrados que se resuelven en inconformismo, porque la promesa de consecución mantiene la busca activa sin matar el deseo. Ése que ocultaba la abuela recuperada para sí misma al deteriorarse con el paso de la enfermedad y los años o que la poeta madrileña ya intuía en el amor presente, un dejavú de ausencias que ya fue y se confirma en la igualdad de la diferencia.

Un poemario lleno de fragilidad, desorientación, encuentro en la mirada de la hija y con las pérdidas que la vida hizo ganancias por esa sensación de cambio. Sara Zapata se da permiso para desarrollar desde ese “lado incomprensible” en el que escarba en todo el libro su creación.

Serrat, Sabina, Goytisolo, Efraín Bartolomé, sin quizá darse cuenta… le sirven a la escritora y maestra para anotar esa circunstancia de soledad tintada de lucidez que impide alojar de una vez por todas a la esperanza en casa. Versos con la añoranza del aprender perdido y “las ganas de empezar” a elaborar una epistemología más sensitiva de lo efímero que ayude a sobrevivir al cerco de la vida.

Alicia González

Palabras para salvarse

Sara Zapata

Huerga&Fierro, Madrid, 2016

102 págs.  

12 €

 

 

 

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