El cementerio de los reyes menores

 

malkoc ¿Menores de edad, inferiores quizá frente a otros grandes monarcas? Nos queda la pregunta. Lo que sí es cierto es que estos bogomilos que apuestan por la muerte de los otros en un club de la lucha por la supervivencia son de los que habitan incluso librerías de lance. Su poder gnóstico, el de saber moverse por ambientes poco recomendables donde tocan sin cesar orquestas insomnes y jóvenes vende sus cuerpos a las fuerzas de interposición de Naciones Unidas. “Borrachos celestiales” que escarban entre la devastación y ven despedazarse a sus ex-viudas.  Vengadores de antiguos bares que el capitalismo salvaje convirtió en centros comerciales como el de Nova Gradiška y rescatadores de niñas enjauladas y subyugantes en venta a las que el Bicho no puede dejar de robar al gitano Irfo. Siempre, claro, con la ayuda de sus hermanos de sangre (¡arrancamos los ojos!) que se ponen en marcha, aunque eso signifique acabar con la vida de todos. Porque estamos recorriendo lugares sórdidos transitados por personajes como Igor, el rey de la segunda mano y los martes literarios con aderezo de lencería, el hombre perro del que una madre sabia se habría desecho, pero al que la vida no le dio una segunda oportunidad. Eslabones débiles de un sistema con la columna vertebral partida en medio de una atmósfera sombría donde no prosperan las buenas noticias, salvo esas mujeres divinas, chetniks, con que aliviar la guerra de forma comunal o la placidez momentánea de un cuelgue, aunque suponga romper la promesa al hijo.  Dejamos para otro día la mordaz lectura contra el cretinismo verbal de Tito que France Bevk perfecciona para su comercio “por pena”.

Alicia González

El cementerio de los reyes menores

Zoran Malkoč

Rayo verde, Barcelona, 2016

222 págs.  

18 €

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