California 149 PCE

ape ¿Puede Gómez de la Serna servir de salvoconducto para disculpar una ausencia? Según el de Aranda de Duero sí, aunque la evidencia sea la de que el sentimiento de infinitud se extinga, mientras el deseo no se cifra en el sexo interpelante de las quinceañeras en las calles, sino en que le dejen en paz y las lágrimas reales asomen a sus alejandrinos. Entretanto el mundo controlado queda en alerta por si ése que llama a la puerta es un inmigrante que decide pernoctar junto a nosotros. Su juego, “de la nada a la nada […] sin quedar un instante / en la nada / para conocerla un poco […] no sumar nada a la nada” persigue alcanzar esos versos que caen como frutos maduros cuando quieren, son que su obstinación los anticipe.

Poeta underground sí, pero con miedo a los parásitos, al ridículo, a los argumentos de autoridad y al taco fácil, “cuando desesperación era poesía, violencia, / vitalidad y también rock”. Y en el intento de llenar “el vacío hinchado” Ape Rotoma recorre Madrid punzante de reclamos sexuales, por oposición a su inacción que se vuelve finalmente desfallecimiento en proceso por desesperanza o “la certeza del fracaso”. Por fortuna, la conciencia muere con uno, por muy preocupado que esté en desengrasar el sistema o en seguir luchando como el escorpión de Welles con su naturaleza, y como dice el escritor “(gracias sean dadas al Cielo) la ciudad ya está drogada”.

Alicia González

California 149 PCE

Ape Rotoma

Canalla Ediciones. Madrid, 2015

96 páginas

13 €

 

 

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