Poesía lúdico-satírica bizantina del siglo XI

bizancioCristóbal de Mitilene bromea sobre funcionarios (panteotes) de bajo rango, agrámatas, en una especie de slapstick comedy y el cartulario Salomón, tan simple que su inocencia le franqueará sin duda la puerta del Reino de los Cielos.

Y no son los únicos personajes dignos de burla, pues junto a ellos tenemos monjes que semejaran peces por su mudez, las trifulcas en el hipódromo del auriga Jefté, el avaro maestro del Mercado del Bronce, el celo del recaudador imperial que hace honor a su nombre, el clero necio atezado con modos rústicos y de mercachifle, el rapaz soldado que hurta botines de guerra donde no la hay… Anécdotas para las que no es necesario ser experto en el Bizancio medieval, sino solamente ejercitar la memoria para deducir a quién nos recuerda ese gramático con escasa pericia en la redacción de su bustrofedon, o por qué ya entonces la pobreza era una virtud indeseada para los menesterosos, deseable para los oligarcas. Argumentos de ayer y de siempre como la cobardía en la confrontación entre escritores donde se necesitaría de ese dardo en la palabra de Lázaro Carreter y lo que se halla a menudo es la pobreza del orador y el atrevimiento del ignorante que en la crítica literaria lleva a comparar y juzgar “sin artes haber aprendido como debe ser”. Revisemos por tanto si somos usurpadores, culpables de los ultrajes que causa nuestro amor a las letras sin cabal conocimiento y si entre nuestros frecuentadores tenemos alguno de esos “ratones” que viven de nuestra hacienda.

Alicia González

Poesía lúdico-satírica bizantina del siglo XI

VV.

Cátedra. Madrid, 2016

392 páginas

16,30 €

 

 

Anuncios