Mortalidad, inmortalidad y otras estrategias de vida

bauman Aunque no nos demos cuenta, las construcciones culturales, trabajadas desde la incredulidad de esa no-existencia, alejan la muerte. El vigía que se ha percatado de ello es Zygmunt Bauman. El filósofo polaco aborda estrategias para compensar esa amenaza latente, fenómenos como los totalitarismos que personalizan en el líder o en un ente colectivo que supera al individuo esa pulsión de supervivencia y que mutan en egoísmo nacional el altruismo del sujeto, justificándose en que siempre que nos mueve a ello el mantenimiento de la tribu. También la conversión de la sexualidad en una demostración de capacidades frente a la tradicional perpetuación de la especie, porque de esa forma borramos esa cuestión temporal que nos atenaza el cuello desde la inminencia del presente y la “idoneidad corporal”. De ahí luchas como la liberación del cuerpo, ese órgano falible que nos recuerda permanentemente nuestro combate perdido de antemano con la muerte, ese horror irresoluble.

Vivir con la muerte es un peso tan insoportable que según el autor perfilamos las sociedades de modo que la muerte, absurdo y verdad absolutos al mismo tiempo, se recluya en ese ghetto primigenio en palabras de Baudrillard. No obstante, la propia condición de seres mortales es la que nos induce al afán de superación, al esfuerzo, por ese sentido de trascendencia que plasmamos en la evolución histórica y en los grandes logros de la humanidad como actos heroicos destinados a prolongar la finitud, incluso a costa de la muerte del otro como sucede habitualmente en esa “suspensión temporal de la culpa y la vergüenza” que es la guerra. Y eso a pesar de que sean los otros los que “confieren sentido a mi vida” y sean la escala de medición de mi éxito o mi fracaso, dada nuestra manera de ser para los otros, conectados, porque así aliviamos la soledad existencial de la que hablaba Levinas.

Pero no crean que es un libro difícil de digerir; seguro que se divierten coincidiendo con Bauman sobre cómo la biografía de los dominadores se convierte en historia mediante la apropiación de las ideas, determinando no solamente el ahora sino el futuro, sin duda porque la eternidad “es una forma de ocio” –siguiendo a Valéry- y en ella no quieren compartir placeres sublimes, sin valor de uso, con los profanos. Y por dejarles rumiando un poco más no se pierdan la distinción que hace entre seres morales y héroes y decidan si se quedan con los que persiguen el triunfo de una idea o aquellos que no pueden vivir obviando su responsabilidad por los otros y apliquen después sus conclusiones a la política.

Alicia González

Mortalidad, inmortalidad y otras estrategias de vida

Zygmunt Bauman

Sequitur. Madrid, 2014

248 páginas

22 €

* * Por si quieren saber más, les dejo el enlace al perfil de Ricardo de Querol

Muere el pensador Zygmunt Bauman, ‘padre’ de la “modernidad líquida”

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