Sin habitación propia

Sin-habitación-propia_Carmen-Moreno Tan plácido como los campos de ponys de Anne Sexton y tan sádicos como muchos de los amantes de las dieciséis mujeres para las que Carmen Moreno desarrolla estos esbozos de biografías últimas, apenas instantáneas del momento final. Safo, Karoline Günderrode, Teresa Wilms Montt, Sarah Teasdale, Florbela Espanca, María Polydouri, Charlotte Perkins Gilman, Alfonsina Storni, Antonia Pozzi, Karin Boye, Marina Tsvietaieva,  Elise Cowen,  Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik, Anne Sexton y  Marilyn Monroe evidencian esa necesidad inflexible de comunicarse, de mitigar la impaciencia y el desasosiego con el acto creativo final, el suicidio. Una acción en la que no encontrarán cortapisas como sí tuvieron sus escritos en vida, salvo excepciones como la de Karin Boye, quien se sentía solidaria con los desiguales de ese mundo dolorido que reconoció su obra en vida. En cambio, otras como la italiana Pozzi vieron sus textos mutilados, pues su padre, el abogado, no podía consentir una ramera en casa. Por eso aseguraba Alfonsina Storni: “dicen que silenciosas las mujeres han sido” y ese mutismo les hizo tanto daño que a alguna como la Pizarnik se les juntaron las ganas de volverse “exploradores de infinidad”, apartando el miedo de la identidad que siempre lleva aparejada la sobrexposición artística. Y en esa lucha quisieron como Charlotte Perkins hacer causa común con las demás, conscientes de que “¡somos la mitad de todas las naciones!” y para triunfar era conveniente despertar a las remisas a significarse por algo más que su “pequeña paz doméstica”.

Alicia González

Sin habitación propia

Carmen Moreno

Fundación Uxío Novoneyra. Lugo, 2016

248 páginas

0 €

Anuncios